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¿Está el feminismo infectando el sector de la formación y no nos hemos dado cuenta?

ChivoParece ser que el feminismo está graduado en varios niveles en función de su grado de intransigencia. Están, por ejemplo, el hembrismo, el femicentrismo, el misandrismo y el feminazismo, según esta curiosa entrada en la Wikipedia. Sus opuestos –naturalmente– son el machismo, el androcentrismo, el misoginismo y el nazimachismo, aunque para éste último concepto no encuentro referencias del empaque de la universal enciclopedia; no sé por qué será. Bueno, sí, sí que lo sé.

Quizá en estos momentos nos encontremos en un lógico momento pendular que nos ha traído desde el machismo de illo tempore (o no tan illo) al desorientado momento actual. Lo que no sé es si algunos de los varones de hoy en día nos merecemos este tipo de cosas, de hecho creo que ya estamos bastante civilizados. Entonces pienso: ¿por qué no lo dejamos en tablas, evitando así la próxima polarización? Ya, son cosas del rencor, de los sentimientos enranciados, y del mejor amigo del hombre.

chivo expiatorio¿El perro? Pensarán que me he vuelto loco, ¿que qué tiene que ver el perro con este asunto? No, resulta que el mejor amigo del hombre no es el perro, tampoco el caballo; el mejor amigo del hombre es el chivo; pero no cualquier chivo, sino concretamente el chivo expiatorio: siempre es más cómodo atribuir las causas de nuestra insatisfacción a algo externo que mirar a ver si nuestras expectativas son poco realistas o simplemente hemos perdido el norte, el sur, el este y el oeste. Lo digo además con conocimiento de causa: soy vasco de nacimiento, aunque lleve más de la mitad de mi vida paciendo en Madrid.

Se supone que uno debe ser auténtico, que hasta que no me acepto no puedo llevarme bien  conmigo mismo, con los defectos inherentes al hecho de existir, que padie es nerfecto. Y entonces, si tengo que ser yo mismo ¿por qué tengo que hacer apología y desarrollar obligatoriamente una característica femenina tal que la empatía para estar ad hoc en el sector? Y ¿por qué este sector le hace juego al feminismo, al feminazismo o como quieran ustedes llamarle, intentando afeminarnos o someternos a todos so pena de excomunión fulminante? Porque  no me negarán que más de dos me han excomulgado ya por nadar contra el mainstream negandocadalso el valor que se le atribuye al dichoso buzzword.

Y todo por hacerme eco en este ámbito –que en lugar de llamarse RRHH debiera denominarse Vicente, porque va donde va la gente, bien porque es un buen negocio, por no pararse a pensar un instante o quizá por pensar mucho sin la suficiente formación neurocientífica– de investigaciones y opiniones científicas como esta que hoy les traigo para su disfrute y otras que en lo sucesivo les ofreceré, que demuestran que la empatía dichosa es una característica propia del sexo femenino, no del masculino; no en exclusiva, pero sí dominante por cuestiones evolutivas. Léanlo con atención, y entonces respondan a esta pregunta ¿Esta usted ejerciendo de mejor amigo del hembrismo? Y lo que es peor ¿Está usted pagando a plazos su propio cadalso difundiendo tan contento su ideario?

 

 

 

advertencia blog g

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  1. 13/05/2010 en 08:51

    Hola Santiago,

    me he divertido mucho con este post. Simplemente quería felicitarte por tener el valor de decir lo que dices como lo dices. Pienso que es verdad que muchas veces caemos en el ridículo con estos temas. Posiblemente es una mezcla de desconocimiento, de exceso de información de poca calidad, y de búsqueda de paliativos como huída de una realidad que no nos agrada, lo que nos aleja del sentido común.

    • 14/05/2010 en 00:27

      Gracias, Andreu, ya imaginas que los apoyos cuando uno nada contra la corriente son especialmente bienvenidos. Además das justo en el clavo: desconocimiento, inundación de información basura y huída de la realidad. Buen diagnóstico para la enfermedad de sinsentido que sufrimos.

      Gracias otra vez, de verdad.

  2. 25/05/2010 en 12:57

    Es un post divertido y agudo, aunque creo que te conduces con un exceso de entusiasmo.

    Dices al final:

    “demuestran que la empatía dichosa es una característica propia del sexo femenino, no del masculino; no en exclusiva, pero sí dominante por cuestiones evolutivas”.

    Hombre, no es eso precisamente lo que dicen (“demuestran” ya deja ver un exceso de entusiasmo en resultados neonatos de investigaciones).

    En la pregunta 1 de la entrevista a Simon Baron Cohen contesta “…Más chicas que chicos muestran el primer perfil, y más chicos que chicas muestran el segundo. Pero no es cuestión del sexo. Es cuestión de diferencias individuales, ya que algunos niños son atípicos para su sexo.

    Ni que decir tiene que la expresión “más chicas que chicos” es de una imprecisión excesiva. Como no me detallen una idea de las diferencias porcentuales, poco puedo yo sacar de este dato que hay que interpretar, claro…

    Claro que Santiago, el autor del post, dice que “(los autistas) responden a un perfil de masculinidad psicológica extrema…”, pero esa “masculinidad” está medida en función de una sola dimensión, la empatía. También podríamos medir esa masculinidad con otras dimensiones, no solo la empatía. Entonces, la “masculinidad” o “feminidad” sería algo mucho más complejo de definir.

    La teoría de un continuo entre “masculino” y “femenino” ya supone un medio muy limitado. Será útil, por qué no, para un tratamiento estadístico, pero asumir que el autismo es un caso de “extrema masculinidad del cerebro” es una visión limitadísima de la complejidad humana, en la que no todo se puede abarcar bajo la denominación de masculino o femenino, ¿como defines la masculinidad, como pues la mides? ¿Por la empatía? Acaso mides la testosterona para una primera división, y luego la empatía…?

    Ni que decir tiene que un mayor porcentaje de autistas de sexo masculino nada demuestra sobre que sea algo “masculino”. Puede ser una correlación, que no una relación causa-efecto…, y la causa esté por hallarse. De hecho, no se conoce.

    No se deben sacar conclusiones tan simplistas por resultados “neurocientíficos” que no han hecho más que empezar. Y notar que la comprensión de la mente “normal” a partir de síndromes, enfermedades, males, es muy problemática, porque solo aporta datos muy parciales y sesgados, por su propio origen. Hay que dejar que madure el estudio, la discusión, la criba, la crítica…

    Es completamente descabellado decir que la empatía es femenina y la falta de ella típicamente masculina. Simon Baron Cohen se llevaría las manos a la cabeza si lee eso… Claro que siguiendo ese razonamiento, el autista sería un machote… ¡Hombre, no!, un poco de seriedad. La ciencia banalizada es tan peligrosa como la religión…, de hecho, se asimila a ella…, casi.

    Repito, el post es muy divertido.

  3. 29/05/2010 en 17:13

    Gracias, Sensaciones. Admito la generalización excesiva. Siempre -casi- lo advierto al escribir un post, y quizé en este concreto no lo haya hecho. Acepto por tanto tu crítica. Obviamente este no es un artículo científico, ni pretende serlo, primero porque no soy un científico y segundo porque no está dirigido a científicos. Si hubiese sido esa mi intención y cualificación, sería demasiado largo y reduccionista para este medio. Ya sabemos cómo ¿sois? son los científicos cuando se ponen pejigueras con la asepsia de las interpretaciones.

    Realmente, mi perspectiva es más consiliente que puramente neurocientífica, y más global que particular y por tanto no limitada por el planteamiento o la interpretación estrictamente aséptica de esta investigación concreta. Digamos que es un “Ya os lo había advertido” apoyado en este estudio, pero para quien haya leído otros post y recuerde cuál es mi posición al respecto de la Inteligencia Emocional, la empatía, el liderazgo y esas cosas newage. Ten en cuenta que este sector está muy movido por ideologías recesivas, absolutamente nada científicas, por lo que un acercamiento a pensar en términos de resultados de investigación en lugar de repetir acríticamente mantras ya es un gran paso para seguir evolucionando y no ser un cómplice del estado de las cosas.

    Al final, aceptando tu reprimenda, lo que quería transmitir el post es que la empatía es una característica que, si bien aparece en cantidad variable en el continuo varón-mujer, predomina indudablemente más en el lado femenino. Y ahí no me he equivocado.

    De todos modos, me encantaría seguir debatiendo sobre este y otros asuntos contigo, quién sabe si no ayudará a otros a entender la situación y estimulará su curiosidad por la neurociencia. O quizá aburriese, quién sabe.

  1. 14/09/2010 en 20:08
  2. 07/08/2014 en 01:01
  3. 09/08/2014 en 03:45

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