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La tolerancia al malestar

keep it simple stupid

Tranquilos, no voy a hacer apología del cilicio, ni de San Josemaría Escribá de Balaguer, ni del  Opus Dei –igual que los expertos prefieren referirse a la marca automovilística de superprestigio como Royce en lugar de Rolls, los conocedores prefieren decir La Obra, acortando su traducción: La Obra de Dios–, pero voy a utilizar una cita de uno de sus libros para aclarar cosas importantes para el sector de los RRHH. Pero antes de que algún apóstol del ateísmo o similar se rasgue las vestiduras, advertiré que lo voy a comparar con el Yoga, algo más próximo al NOM, para equilibrar y facilitar la comprensión de estas cosas.

Los de La Obra son la gente más eficiente profesionalmente que conozco, individualmente y como grupo, aquí en España, lo que por supuesto no significa que existan otros igual de eficientes o más que no formen parte de la institución. Pertenecen a un carisma similar al Karma Yoga –salvando las distancias– que consiste en buscar la liberación en el caso del hinduísmo, o la salvación en el de los cristianos, a través de la acción, o sea, de lo que uno hace. Esta es una clara diferencia con respecto a otras órdenes más devocionales como los Benedictinos y Dominicos (cito sin seguridad) –Bhakti Yoga– o intelectuales como los Jesuítas –Jnana Yoga–, además de alguna otra orientación.

omPero antes de entrar en harina, he de detenerme otro instante para advertir que, con toda probabilidad, todo lo que ustedes crean que significa el Karma es pura fantasía. Seguramente algunos pensarán que es lo que provoca que uno viva como vive, es decir, que lo que uno vive en ésta vida es producto de sus acciones en vidas anteriores. Pues no, el Karma es simplemente la ley de causa-efecto, lo demás es una inteligente estrategia de los arios de hace cuatro mil años para someter a los morenos de la India: de este modo nadie puede culpar a ningún sátrapa de sus desgracias, sino a sí mismo, a los actos pecaminosos cometidos en vidas anteriores.

Lo que sí ocurre es que la ley de causalidad es ineludible, el que la hace, la paga o Con el pecado va la penitencia, aquí y en el más allá: siembra un pensamiento…; y curiosamente las consecuencias de la aplicación de las religiones orientales –muy kármicas– son de todos conocidas: atraso, incultura, esclavitud, alta mortalidad, tiranías, subdesarrollo… y más en las áreas evangelizadas por el Islam como Bangladesh o en parte la Calcuta de la Madre Teresa, mientras que los López opusinos consiguieron sacar a la miserable España de la República y la posguerra desde el atraso secular hasta el octavo puesto en el ranking de la economía mundial. Para verlo más claro pongámoslo en perspectiva: cuando el Opus Dei aterrizó en el gobierno dictatorial de Franco desplazando a la nacional-católica-socialista Falange (interesante contraste para pensar, con el nacional-ateísmo-socialista del fascismo italiano y del nazismo alemán), únicamente el Japón occidentalizado, con la inestimable ayuda de los dólares de USA y su propio patriotismo, creció más que nuestra maltratada patria. Pepiño y Ana, digo blanco y en botella. Guste o no.

Pero vayamos al grano: recomienda San Josemaría en su libro que se mantenga la mortificación consirsásana el cilicio diez minutos más, por los que no tienen quien les rece, por los antepasados, por los amigos difuntos. Yo no voy a recomendar su uso ni mucho menos, ni tampoco mortificarse con el Hatha Yoga o la meditación Zen, que cualquiera que los haya practicado sabe de lo doloroso que resulta, tanto o más que el cilicio (hablo sin fundamento, pues nunca he usado el cilicio, aunque sí he pasado horas en sirsásana) pero sí cualquier forma más mundana de mortificarse: cualquier sufrimiento físico producido para superar deseos o pasiones pecaminosos (según el diccionario de Espasa-Calpe), como la pereza, la vanidad, la soberbia, la indolencia, la ñoñería…

Y si usted no es adepto de ningún deporte o del yoga, tendrá el trabajo –al menos– como fuente de mortificación. Vale que es sólo a veces, pero es justo cuando no apetece, cuando uno se busca cualquier pretexto para faltar al trabajo o ponerse a enredar en las cacareadas redes sociales en lugar de responder al compromiso firmado, cuando interesa encararlo con una correcta actitud, de la que depende que se obtenga un resultado positivo o negativo a medio y largo plazo, individual y colectivamente.

Una actitud negativa es la evitación literal del trabajo, o la pretensión de que el escenario del quehacer profesional se convierta en un paradise work place, en el sustituto del cálido hogar en el que los sobreprotectores papi y mami convierten al futuro adulto –al menos cronológicamente– en inteligente emocional.

Cualquiera con dos dedos de frente –incluso el principito mimado Siddharta Gautama o Buda (si existió) tras una vida haciendo inútiles barbaridades para librarse de él– sabe que huir del sufrimiento es una tarea inútil, pues tarde o temprano tropezaremos con él en cualquier recodo del camino. ¿Qué hacer entonces? Por supuesto que es evolutivo intentar evitar los evitables, como el dolor de las extracciones de muelas gracias a la anestesia, pero ¿y los inevitables como el madrugar, el trabajar o el realizar las tareas domésticas? Decía –no sé si en serio o para presumir– hace años un conocido de los López-Quesada (los de la Banca López-Quesada) que un señor no se levanta antes de las diez de la mañana. Hoy, miembro de La Obra y empresario por sí mismo y no por su apellido, se levanta a las cinco para rezar Laudes. Y está feliz, el tío.

Ofrecer con el pensamiento el propio sufrimiento o malestar a quien lo necesite aquí o allá es un acto de amor, un acto adulto, centrífugo, que llena; pero como me juego la mano izquierda a que más de dos no tienen ni la más remota idea de qué estoy hablando aunque se crean expertos, les diré que también es justo lo contrario, es placentero, egoísta, adolescente, centrípeto, uno se siente mejor. ¿A que ya como que mola?

Con esta simple receta Ockhaniana, como demuestran los de La Obra, o cualquiera que con el sudor de su frente –conscientemente– se esfuerza por sacar adelante y dar a su familia al menos lo mismo que él recibió de la suya, no son necesarias ninguna de las pamplinas modernas licuacerebroscuriosamente ateístas igual que las de nuestros amigos Adolf ycolón Benito– para que las personas afrontemos nuestros ineludibles sufrimientos y malestares, con una mayor sensación de plenitud, misión, compromiso y trascendencia.

Así que ya saben, como son libres, pueden continuar entrenando su infantil intolerancia al malestar con sus mimadores profesionales, tragarse sus nanas y sus cuentos de hadas, exigir su ración diaria de besitos y carantoñas a pataleta limpia, o madurar de una maldita vez y dejar de cargarse el mundo de sus hijos con su empalagoso infantilismo. Ahora al menos tienen otra opción, porque el pensamiento único no es más que una forma de esclavitud.

Así que busquen, comparen, y si encuentran algo mejor, cómprenlo.

 

 

advertencia blog

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  1. Vicentebsarabia
    08/09/2010 en 22:49

    Muchos temas hay en este articulo como para contrastarlos con el escaso tiempo que disponemos.Me centro en uno en particular: Un amigo ya fallecido por los disgustos que tuvo cuando trabajaba para “la obra” en el internado de izarra-alava.Sere breve en la exposicion de ello. Me contaba Francisco (asi se llamaba este amigo) que tenian la nomina domiciliada con el banco herrero (creo recordar) propiedad del grupo rumasa,que cuando queria sacar el dinero ANTES DEL DIA 15 DE CADA MES LE COBRABAN INTERESES.Esto lo hacian sistematicamente con todos los empleados.Este amigo les planto cara y “la obra”del internado de izarra con su director a la cabeza puso en marcha un plan diabolico para destrozar a mi amigo que por cierto,tenia vivienda dentro del internado en la que vivia con sus dos hijas y su mujer.Fue tanto el acoso al que se vio sometido que sufrio un derrame cerebral.Ya en el hospital le fue a visitar el director del centro diciendole que no se preocupara por nada pues su familia estaba bien atendida…Cuando este amigo se incorporo al centro se encontro que su famila habia sido vejada y amenazada con la expulsion de su casa propiedad del centro como cite anteriormente.Esto me demuestra la catadura moral y la dimension humana del director del centro por aquel entonces.Al final y al cabo de no mucho tiempo mi amigo murio,probablemante como consecuencia de maltrato psicologico y que tiene un nombre.Fue muy duro para el(me contaba) tener que estar sometido constantemente al chantaje por parte del director y sus fieles lameculos(con perdon).Prometo que lo que escribo aqui es tan cierto como que estoy respirando.No hago mas extensivo este escrito para no aburrir al que lo lea,pero pueden creerme,todo ello y mas lo vivio mi amigo en el internado de izarra cuando pertenecia al grupo rumasa
    Ahora bien,que el grupo rumasa hiciera practicas empresariales mafiosas no les daba ningun derecho a los trileros y probablemente ladrones del gobierno del psoe que cambiaron las leyes para cometer la trampa mas monumental propia de la calaña de los citados anteriormente.Verdad que si sr guerra? que opina vd sr boyer? y vd sr gonzalez?.-LA EXPROPIACION DE RUMASA. 23 DE FEBRERO DE 1983

  1. 06/09/2010 en 09:03
  2. 07/09/2010 en 09:12

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