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Enésima refutación a la Inteligencia Emocional

et Para introducir el interesante artículo de investigación neurocientífica que hoy traigo a su atención, recordemos que la mente funciona como un petacomputador, con su Sistema Operativo, su Memoria RAM –Memoria Operativa o de Trabajo–, su Memoria ROM o Disco Duro de almacenamiento de información, y sus periféricos de entrada –lectores ópticos y de tarjetas, micrófono, teclado, ratón, escáner…– y de salida –monitor, altavoces, impresora, grabadora…– de información.

La información racional y la emocional es procesada por el cerebro de forma y en ubicaciones sustancialmente diferentes; la primera está relacionada con los conceptos abstractos como casa o mesa, mientras que la afectiva –ahora está de moda llamarla emocional, pero mal que les pese a los fashion victims, siempre se ha llamado afectiva– con la miríada de matices asociados al concepto concreto, como tamaños, formas, colores, volúmenes, contrastes, texturas… de cada uno, como tipo y color de la fachada, de tejado, de cubierta de tejado, altura, ventanas, balcones, pinturas, chimenea, barandillas, planta, distribución interna, amueblamiento, iluminación…

Si usted, por ejemplo, dice: “Mi casa”, alguien externo procesará simplemente el concepto en abstracto, o lo asociará –anulando cualquier atisbo de objetividad– con la suya o la primera que vea mientras usted le está hablando, sin embargo a usted le evoca y usted transmitirá a los demás –sobre todo si dice como E.T.: “Mi caaaasa”, con voz melindrosa– millones de pequeños datos no conscientes como lo cómodo que se siente en ella, lo cálido y confortable de su sofá favorito, la iluminación de las diferentes estancias, las siestas que se atiza en cuanto tiene oportunidad, la intimidad de su dormitorio, el afecto que siente por sus seres queridos, los olores…

Y como ya hemos advertido en otras ocasiones, la Memoria RAM tiene una capacidad deram procesamiento de información limitada, puede mantener en la pantalla del monitor –la consciencia– el concepto casa y seis o siete características de la misma, pero no la miríada de datos que usted ha experimentado en la suya consciente o preconscientemente. 

Si vamos más allá en el detalle podemos dividir en concepto casa, como el átomo, en tres valencias afectivas –cualitativas–: positiva, neutra y negativa. Y aún más, en grados de activación –cuantitativa– que le produce: de ninguna, pasando por media, hasta la más alta. De la combinación de estas dos simples categorías surge una enorme cantidad de combinaciones tan diferentes como somos las personas entre nosotras –o nosotros, que diría la inefable– de experiencias afectivas con respecto al simple concepto léxico casa, dependiendo de si usted aborrece estar en su casa o si se pasaría la vida despanzurrado en el sofá huyendo de la realidad externa, con toda la escala de grises intermedia.

Pues bien, si usted escucha un concepto con valencia positiva y activación alta, como puede ser un piropo o un halago, la Memoria RAM que habita en su neocórtex –la torre de control del encéfalo– se saturará de todos los detalles de las experiencias similares previas que usted ha experimentado en su vida, desde el cálido y húmedo vientre materno, hasta su primer y último beso, sus éxitos, las caricias y mimos recibidos, sabores y olores… bloqueando rápidamente su capacidad de procesamiento racional (Memoria RAM o de Trabajo). Lo que en la práctica significa que para el –normalmente– más racional varón las chácharas de su esposa le reventarán metafóricamente el cerebro porque ellas prefieren –también normalmente– hablar femenino-aparato-digestivo de los detalles sensibles de las cosas en lugar de las cosas en sí, dificultando enormemente la comunicación, el establecimiento de acuerdos, la solución de problemas y la toma de decisiones. Así son las cosas, nos guste o no, seamos machistas, feministas o tengamos la cabeza sobre los hombros y no en el epigastrio.

De ello se deduce fácilmente que los afectos y las emociones dificultan la comunicación racional porque la saturan de datos que es incapaz de mantener en la consciencia, o que, si usted es inteligente emocional –imposible, pues no existe una cosa llamada Inteligencia Emocional– es que es en realidad un menteblanda, cortito de entendederas, pues no se puede comprender adecuadamente un mensaje cargado de conceptos abstractos si lo que usted está evocando son una marea de vivencias, sensaciones, afectos, emociones, pasiones… de cada uno.

La comunicación emocional comunica lo que uno siente respecto a las cosas, luego es algo subjetivo, dependiente de las vivencias con respecto a la realidad de cada uno, mientras que la comunicación racional comunica la realidad objetiva desnuda de matices cualitativos, a no ser que los exprese expresamente como atributos o adjetivos del concepto.

Tenga cuidado pues, porque cuando alguien utiliza para comunicarse con usted un léxico emocional, le está impidiendo procesar adecuadamente la información, le está sesgando, embruteciendo, manipulando, algo muy frecuente en la comunicación política que prima aspectos cualitativos como el talante por encima del talento. 

 

Fuente:

Efectos del contenido emocional sobre la producción del lenguaje.

 

 

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  1. Vicentebsarabia
    15/09/2010 en 15:13

    Demasie.Demasiado para mi cerebro.Lo de “mi casa” va bien sino viene el banco y te la quita¿Como procesaria eso el cerebro? Y si pierdes el trabajo y no puedes pagar la hipoteca y te quitan tu casa? Y si tu mujer te echa de casa porque se ha cansado de ti y quiere un varon mas fogoso y vigoroso? ¿Como procesa eso el cerebro?¿Como procesa el cerebro que tu hijo no te habla porque tu ex le ha puesto en contra de ti a modo de venganza? Y cuando vas a sacar dinero con la tarjeta y no te da ni la hora? Y cuando te quedas sin un euro y la pension te dice amablemente que “lo siento pero tiene que marcharse”… Y cuando vas por la calle rumiando tu desgracia y los perros te huelen el estado de animo y te ladran pues les recuerdas el hambre pasado? Desesperado ,te dices que no merece la pena vivir en este mundo y se te pasan ¿POR EL CEREBRO? ideas terribles y cuando estas a punto de cometer algo irreparable como lo es suicidarte,de pronto y sin comprender quien lo procesa ,ves una luz muy lejana y sin saber como ni por què empiezas a sentir curiosidad y te diriges hacia la luz pero andas y amdas y no llegas a apreciar que la distancia se acorte considerablemente.Te paras y te preguntas :¿Sera un sueño del neocortex del cortex o sera que el procesador esta averiado o alucinaciones mias? Pero no te desanimas y sigues como diria el poeta “en pos” de ese punto de luz,pero no llegas y te entra el desanimo,nuevamente y sin saber por què vuelves a animarte…¿Por què sera?

  2. Vicentebsarabia
    15/09/2010 en 19:37

    Mi anterior comentario no invalida lo expuesto en su articulo ,sobre todo el resumen final en que recomienda tener cuidado con los charlatanes manipuladores de sentimientos y emociones que valiendose de su verbo facil y tacticas trileras baratas pero efectivas(vease j. l. rodriguez zapatero) consiguen minar la voluntad de incautos y seres con poca autoestima ò un momento de moral baja por problemas personales.En este caso,ademas del personaje anterior y sus satelites ,meto a los que van a la caza de nuevos miembros(y miembras) para una nmueva o vieja religion.

  1. 22/09/2010 en 17:14

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