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Messi Balón de Oro, Cristiano segundo. Vettel campeón del mundo, Alonso segundo. Red Bull y el Barça ganadores de todo lo ganable.

Hoy también me voy a meter en un cenagal, pero en este caso futbolístico. Tenía ganas hace tiempo de escribir esto, pero hasta ahora no tenía suficientes datos que respaldaran la opinión de un no experto en fútbol para hacer una entrada atractiva para usted, lector. Nunca he sido aficionado al fútbol, sólo he ido una vez en mi vida a un campo, el fenecido Anoeta de San Sebastián, hará unos cuarenta años, ocasión en la que el Orense le atizó un 0-3 a la Real Sociedad para regocijo de mi padre, orensano de nacimiento. Lo demás, partidos importantes muy esporádicamente en televisión, la temporada pasada media docena. Lo justo para ver lo que había que ver.

Sin embargo, por mi condición de licenciado en Ciencias de la Actividad Física, sé bastante de anatomía, de biomecánica y esas cosas, lo que me permitió ya hace tiempo desarrollar la tesis de que el brillante y merecido ganador de su cuarto Balón de Oro, Leo Messi, puede ser el ganador de todos los balones de oro de aquí a la eternidad, pero su mérito es el mismo que el de Sebastian Vettel en este pasado mundial de Fórmula 1 (2012).

Messi puede ser considerado el mejor jugador de fútbol del mundo, pero no sé si lo sería si las circunstancias hubieran sido otras, de hecho lo dudo mucho. En todo caso, lo que es evidente para cualquiera que tenga ojos en la cara, es que Cristiano Ronaldo es mucho mejor deportista que él. No quiero restar todo mérito a Messi, que parece un buen tío, aunque un poco corto intelectualmente (y no digo que Cristiano sea un prodigio de inteligencia, porque no lo sé), algo que ha puesto de manifiesto con sus últimos ridículos catalanistas, sino ser lo más justo posible, porque uno debe examinar las realidades importantes de la vida para no ir como Vicente, donde va la gente. Me explico:

 

Gana quien mejor coche tiene, no el mejor

Sebastian Vettel ha ganado el campeonato porque tenía el mejor coche, no por ser el mejor piloto, y eso lo sabe hasta él, un coche en el que su alma mater, Adrian Newey, experimenta o sobrepasa los límites del reglamento. Debe ser difícil para Vettel asumir algo así, porque no creo que sea tan tonto como para no saberlo, y debe ser humillante, aunque que él no es el mejor es algo que se ha dicho por activa, pasiva y perifrástica a lo largo de la temporada. Y además de tener el mejor coche, le ha favorecido una vez más, la suerte y los jueces de la FIA, que ya sabemos que a los españoles no nos quieren demasiado, como ocurre con la FIFA del gabacho Platiní a la Selección Española, y al Madrid con Villar, el presidente de la Federación Española de Fútbol. Fernando Alonso es el mejor piloto del mundial, pero con un coche que está entre el tercero y el séptimo en rendimiento.

Utilizando la metáfora automovilística, podemos decir que Messi ha ganado el Balón de Oro no por ser el mejor piloto, sino porque ha sido dotado por la naturaleza -sin el menor esfuerzo por su parte, gratis total-, con el mejor chasis, el mejor motor y la mejor aerodinámica del mundial; aunque como es obvio, el coche es algo ajeno a Vettel, y sin embargo el cuerpo de Messi y él son una sola cosa. Desde luego que la naturaleza no se ha portado igual con su rostro, quizá por eso el esmoquin de lunares en la gala de su 4º Balón de Oro, así desviaba la mirada de su poco agraciado semblante y poco brillante expresión. La realidad es que el bueno (aunque también tonto útil) de Leo es así, un individuo bajito (1,69 m.) y muy paticorto, con el centro de gravedad un palmo más bajo que el de Cristiano (1,85 m.). Esto es algo trascendental porque implica, como en la F1, una mejor capacidad para tomar las curvas y cambiar de dirección, aunque para sortear en este caso no las chicanes, sino al adversario. En judo, por ejemplo, gana el luchador que es capaz de desequilibrar al contrario mientras coloca su propio centro de gravedad más bajo que el del oponente.

Y además, el argentino tiene las patas y glúteos de un caballo percherón con la velocidad de un esprinter. Técnicamente, diríamos que posee un mayor porcentaje de fibras musculares rápidas –fast twitch fiber- que de resistencia –slow twitch fiber-, características que son hereditarias -sin derramar una sola gota de sudor también-. O sea, que el porcentaje de unas fibras con respecto a otras no cambia sustancialmente por más que uno entrene, sino que son así Dei Gratia, como El Caudillo de España.

Además, Messi disfruta de una frecuencia de zancada altísima que unos miembros inferiores notablemente más cortos que el resto permiten, porque la combinación de brazo de palanca (huesos) corto y gran masa muscular mejora el grado de incidencia de los tendones en los huesos, aumentando la eficiencia de la contracción muscular. Es decir, que además de disponer de más potencia natural, si para hacer un cambio de dirección un futbolista normal tiene que dar dos pasos, él da tres o cuatro, lo cual implica uno o dos apoyos más, o lo que es lo mismo, una o dos posibilidades más de variar su dirección y aceleración, sorprendiendo a sus contrarios. Pero aún hay más: al tener el tren inferior grueso y el tronco delgado, el centro de gravedad de Messi baja aún más que el de Cristiano, un tipo proporcionado y con un tórax y unos brazos fornidos que elevan su centro de gravedad. ¿A que no lo habían pensado?

Sin esa anatomía, como sucedió con el pobre Llorente -un tipo listo que no ha querido plegarse a las imposiciones nacionalistas vascas como el simplón de Leo a las catalanas, que antes de pegar el estirón era un prodigio en los cambios de dirección-, Leo Messi habría tenido que esforzarse muchísimo más para ganarlo todo de calle. Tanto al menos como Cristiano Ronaldo, igual que Vettel con respecto a Alonso.

Cristiano es un chaval portentoso, un obsesivo perfeccionista con un cuerpo normal de partida, pero que a base de machacarse físicamente como un condenado, ha conseguido ser el mejor deportista del mundo del fútbol actual. Sólo hay que ver cómo corre. ¿Qué creían, que corre así porque tiene un don? Pues no, el portugués es tan veloz no porque sea naturalmente un tipo excepcionalmente rápido, sino porque ha entrenado la técnica de carrera y la musculación igual que si fuera  Usain Bolt. Pero su centro de gravedad es más alto, por lo que no puede internarse entre la defensa opuesta con la misma soltura y eficiencia que el argentino. Tiene que tirar tanto de esfuerzo como de talento. Y no digo que Messi no tenga talento, que por supuesto lo tiene, pero es como Maradona, igualito igualito, un calco anatómicamente hablando, un afortunado con mucho menos mérito no ya que el portugués, sino que cualquier otro futbolista con el biotipo de Ronaldo, como Llorente. 

 

El brazo armado del nacionalismo catalán

El Fútbol Club Barcelona es el brazo armado, o mejor, el pie armado del nacionalismo catalán. Con razón, como ya dijimos aquí, es Más que un Club, como reza su lema. El Barça es el principal embajador del independentismo, su principal instrumento de propaganda política, como fue, con las lógicas y abismales diferencias que casi me producen rubor compararlos, la ETA en las provincias Vascongadas, ésas que invadieron los gascones del norte de los Pirineos, los vascos.

El independentismo catalán puede hacerse -y se hace de hecho- una fácil publicidad en todo el mundo a través de su equipo y sus aficionados, que o bien silban de forma atronadora el himno nacional, y/o enmoquetan los campos de fútbol con sus banderas y consignas secesionistas, con la correspondiente repercusión mediática internacional que aprovechan hábilmente para lanzar sus mensajes victimistas para manipular mentesblandas nacionales e internacionales y ganar adhesiones a su infantil causa. 

El fútbol es un deporte que mueve en el ser humano lo más primario, lo más animal de las personas y los grupos, convirtiendo un deporte en algo bien poco deportivo, donde no se celebra el mejor rendimiento, sea de quien sea, sino unos colores. Algo que debiera pensarse más de uno de los fanáticos del Barcelona contrarios a la utilización del club más allá de lo deportivo. Es decir, que si un eibarrés como yo, puede perfectamente abominar del equipo de fútbol de su pueblo natal, que curiosamente visten como los del Barcelona, por el simple hecho de manifestarse independentistas vascos, me cuesta entender, aunque lo entiendo -la envidia es muy mala-, a un coruñés o un gaditano confesos fans del Farsa.

 

La Farsa del Barsa

Un forofo del Barça o un independentista catalán negarán la mayor, pero no pueden negar la realidad, ni pueden negar lo que han visto mis ojos. Y lo que he visto no es que Guardiola sea el mejor entrenador del mundo, ni Messi el mejor jugador del mundo, ni que el Barça sea el mejor equipo del mundo, sino que han tenido descaradamente de su lado a los árbitros de todo el planeta o al menos de Europa. Y no voy a decir que al Madrid no le hayan favorecido otros años, que no lo sé, porque antes no me interesaban la política ni el fútbol, y ahora sí; lo que digo es que es un hecho que yo he constatado, más allá del “Qué más quieres que te dé, Sandro” (Villar a Rosell, presidente del Barcelona), evidencia de que está forzando la máquina, arriesgándose él mismo, para favorecer los intereses del separatismo catetolán.

Y no me hubiera atrevido dar mi opinión al respecto si no hubiera recibido recientemente una información por parte de un periodista deportivo que, además de compartir mi opinión al respecto, me hubiese informado del sencillo mecanismo de presión sobre los árbitros. Yo imaginaba, aunque sin pruebas, que parte del dinero que nos roba descaradamente el nacionalismo catalán al resto de los españoles, se iba para sobornar a la Federación Española de Fútbol, que es la que controla al Colegio de Árbitros, vía Suiza o lo que sea, pero lo que no sabía es que un árbitro de primera fila cobra unos 100.000€ al año, mientras que en el siguiente nivel no ganan ni para pagarse el abono de transporte para ir a arbitrar un partido. O sea, que como para no plegarse a las exigencias de Sandro-Mas-Pujol-Villar. Yo, sinceramente, si de ello dependiese mi familia, también favorecería descaradamente al Barça, al que algunos, entre los que me incluyo, llaman Farça, o directamente Farsa, este ariete de la mafia nacionalista. Que ni es el mejor equipo del mundo ni mucho menos, a no ser que consideremos jugadores suyos también a los árbitros y a los banqueros de la Confederación Helvética. Ahora bien, si yo fuese Villar, que supongo que no tiene esos inconvenientes económicos, no lo haría de ninguna manera, ni por todo el oro de Suiza. Y eso si no tenemos en cuenta el posible amaño de partidos en la Liga BBVA española.

 

Cristiano pasaría por encima de Messi en igualdad de condiciones

¿Por qué estaba triste Cristiano Ronaldo hace algunos meses? ¿Porque el club no le apoyaba a él personalmente en sus infantiles ambiciones? ¿O porque se le está sacrificando, quemando sus posibilidades de ser reconocido merecidamente como el mejor jugador del mundo gracias a sucias tretas extradeportivas, en el altar de su club, el Real Madrid? ¿Por qué se excedió Sergio Ramos en su ataque de ira? ¿Se excedió realmente? Porque parece al menos evidente que si Cristiano fuera jugador de otro país menos bananero que España, tendrían más difícil hacerle constantemente la jugarreta, a él y a su club, como en el último partido.

Cualquier deportista rinde mejor, porque tiene menos miedo, menos tensión, cuando sabe que su papá es el árbitro o juez de la competición, y esa, y no otra, es la causa de que los barcelonistas jueguen tan sueltos, tan relajados. Ni masía ni gaitas. Messi también es humano, y cuando las cosas no le son fáciles, como parece que por fin ya empieza a ocurrir, se pone tenso.

Espero que los odiadores oficiales del Madrid se den cuenta de lo que se está cociendo.

 

Actualizaciones:

La Generalidad de Cataluña multiplica las ayudas al Barça mientras recorta a todos. 

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  1. enrique
    20/01/2013 en 13:41

    Messi juega al futbol,gracias a la Seguridad Social Española que le realizo un tratamiento para el crecimiento-no me pregunte cual,porque no tengo ni idea de medicina,bueno ni de medicina ni de casi nada-,si hubiera vivido en Argentina estaria vendiendo cupones en la calle.Otra de las causas es el cambio en la aplicacion del reglamento.En la epoca de Di Stefano y Kubala,si se lesionaba un jugador te quedabas con diez sin posibilidad de cambiar al lesionado,en los años sesenta se introduce la tarjeta amarilla y roja ,pero para que te sacaran una amarilla tenias que estragular al contrario,de la roja ni hablamos,ya entrados en los setenta se sacaban mas amarillas y alguna que otra roja-por ejemplo a Villar que le dio un puñetazo a Cruyff en San Mames,despues de ser humillado futbolisticamente por el holandes,que lo llevo loco todo el partido.En los años ochenta y noventa recuerdo como a Butragueño,Hugo Sanchez y Michel tuvieron que ponerles espinilleras especiales que costaban dos milones de pesetas de la epoca para que las tarascadas de los contrarios no los lesionar cada dos por tres y que decir de Maradona, al que llegaron ha arrancarle la camiseta ¿ sancion ?tarjeta amarilla.Si cualquiera de estos y otros grandes jugadores hubieran jugado con el actual sistema de tarjetas o si lo prefiere si Messi hubiera jugado en cualquiera de esas epocas se hubiera pasado media tempora lesionado y no hubiera destacado como futbolista.En resumen antes se permitia mas la violencia por parte de los defensas y dejaba mas desamparado a los grandes futbolistas, que se pasaban medio partido en el suelo.sin poder jugar tan comodos como ahora,adonde sabes que a la primera entrada Amarilla y seguidamente la roja¿Motivo de el cambio de reglamentacion ?,el espectaculo televisivo para hacer mas atractivo el juego permitiendo a los mas dotados tecnicamente ejercer su juego ya que este se ha globalizado de la tal manera que este año la final de la supercopa de España¿ se va a jugar en? ¡¡¡ China !!!

    • 06/02/2013 en 17:39

      Gracias por la información. Está claro que sabes mucho más que yo de fútbol. El mito Messi se está tambaleando, ya el “chico bueno” se cabrea, tiene malos modos… ¿Será que ve que se le acaba el chollo de ser “el protegido”?

  2. manuel
    24/06/2015 en 23:19

    Acertaste de pleno campeon. Tienes un ojo neurosuperhipergenial!!!!!!!!

  1. 20/08/2014 en 08:35

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