Inicio > "Empatía", Educación, Empresa, Formación, Inteligencia (M)Emocional, Psicología, religión > Barrio Sésamo: La empatía no se siente, nadie siente ni puede sentir empatía.

Barrio Sésamo: La empatía no se siente, nadie siente ni puede sentir empatía.

No, señores, la empatía no se siente ni se puede sentir, igual que usted no puede sentir su digestión o su vista. Cualquiera de nosotros podemos sentir los ojos, que son el órgano de la vista, o los intestinos, el estómago y el duodeno, que son órganos de la digestión, pero no la digestión misma.

Esto viene a colación de un artículo que no pienso enlazar por tóxico, como la inmensa mayoría de los que hablan del asunto dichoso de la empatía. Digo inmensa mayoría porque hay excepciones, como la que representa la entrevista a Fernando R. Genovés autor del libro “La ilusión de la empatía”, un verdadero oasis en este insoportable desierto de la ignorancia.

Hace tiempo repetía la frase que leí por ahí: “Se venden tantos libros de autoayuda porque ninguno sirve para nada”, y hoy me he encontrado un par de artículos que alertan sobre la psiquiatrización de la sociedad, víctima de la misma pandemia new age, en los que puede comprobarse por medio de impactantes estadísticas que, en España:

 

“La prescripción de antidepresivos se ha incrementado en un 116% entre 1996 y 2001. El gasto farmacéutico en antidepresivos se ha incrementado en el mismo periodo en un 160%. El número de incapacidades laborales transitorias por cada 1.000 habitantes por causa psiquiátrica se ha incrementado en este periodo en un 187,5% y el número de días de incapacidad ha aumentado en un 197%”

 

No es de extrañar con el panorama que vivimos, con una significativa parte de la sociedad adicta al paping y otras monsergas similares que se aprovechan de la infelicidad causada únicamente por la desorientación en la mayor parte de los casos, desorientación a la que contribuyen decisivamente con esa manía de hacer de sacerdote new age de todo punsetillo que se precie.

El caso de la empatía, de la que tanto hemos hablado (haga clic en “Empatía” en la columna de la derecha, en ‘Secciones’), es un desorientador similar más, que algunos que poseen los mismos escrúpulos que idea de lo que hablan, se dedican a divulgar para cobrarles después a ustedes por sus guays e infalibles servicios restablecedores de la sana empatía, como es lógico y normal.

Veamos, explicado por Blas a Epi, cómo el asunto de la empatía ha conseguido también seguramente contaminar su mente.

 

empatía 1 - Más Allá de La Formación

 

 

image

 

 

empatía 2 - Más Allá de La Formación

empatía 3 - Más Allá de La Formación

 

Y no me venga nadie con que precisamente con estos argumentos estoy defendiendo la empatía, porque igual que la empatía defiendo la circulación sanguínea, la respiración, la digestión, la excreción, la transpiración el tacto, la vista, el oído, el gusto y el olfato. Y por supuesto la reproducción Guiño. Son funciones necesarias y presentes en todo ser humano normal.

En el fondo, lo que subyace en esta estrategia licuacerebros, es obligarle a usted a tragarse a alguien que no le gusta un pimiento, so pena de ser tachado de inempático, carente de inteligencia (m)emocional o tolerancia. Pues no, uno no está obligado a ser tolerante, y el que no tolera que usted sea intolerante con respecto a las personas que a él le gustan, es tan intolerante como usted. No sé si se habían dado cuenta.

De nada.

Anuncios
  1. Maleni
    28/08/2013 en 21:18

    Vamos a ver ¿esto de la empatía no alude a lo que siempre hemos conocido como “compasión”?. Solo que al decir el término moderno parece que nos sentimos liberados del lastre de la cultura cristiana y de la religión. Sería el término “light” de una virtud religiosa. A mí, personalmente, me gusta más la compasión por una razón. Porque, a diferencia de la empatía, se habla de “autocompasión”. Por experiencia sabemos que difícilmente podremos ayudar a otro mediante la escucha y la comprensión profunda si no hemos hecho ese ejercicio previo con nosotros mismos. Pero supongo que será cuestión de esperar a los gurús porque nos vendrán con el nuevo descubrimiento.

  2. 28/08/2013 en 22:14

    No, querida, eso es lo que el agit-prop quiere hacer creer. La compasión, como la pena, la alegría, el descojone, la apertura sexual, el llanto, el bostezo, el aburrimiento, la pasión, la antipatía, la simpatía… y el resto de experiencias afectivas, las percibimos de los demás gracias a esa función, o proceso, llamado “empatía”, que como activa nuestras bases de datos de memoria relacionada, activa las experiencias afectivas coherentes. Igual que con la función o proceso llamado sabor podemos experimentar lo rico, lo asqueroso, lo dulce, lo salado, lo amargo, lo ácido… de lo que nos metemos en la boca.

    Claro, has dado en el clavo, ahora el pecado es no “tener empatía”, no ofender a los padres o robar a tutiplén.

    Efectivamente has vuelto a dar en el clavo: la diferencia de la empatía animal y la de las personas animales con respecto a la de las personas humanas, es que nosotros somos capaces de poner por medio la razón, la reflexión, no somos tan esclavos de las pulsiones básicas, las que anulan el libre albedrío.

    Por cierto, me alegra verte también por aquí 😉

  3. Maleni
    29/08/2013 en 01:12

    Veo que yo no había entendido el concepto de empatía pues lo hacía sinónimo de compasión. No sé si he comprendido entonces:
    1.- ¿se trata de algo fisiológico (como el gusto o la vista) en mayor medida que de conciencia (como puede ser un juicio moral)?;
    2.-¿es algo innato al individuo o algo aprendido culturalmente?.

    La verdad es que me vienen muchas dudas. Porque si ahora resulta que la empatía se tiene o no se tiene por una suerte de azar biológico ¿a qué tanta moralina al respecto de la misma?. Es decir, si habíamos dicho que ya no queríamos la idea de pecado en nuestras vidas porque nos resulta falsa y molesta ¿a qué leches nos la amargan con algo que depende de nuestra constitución biológica -si mal no te he pillado-?. Es como pedirle a alguien que sea un genio cuando eso depende de un CI que no está al alcance de cualquiera.

    En fin, que es tarde y quizá tengo el proceso neuronal un tanto nublado.
    (*) Si andas por linkedin también te agrego. Todo sea porque nos tengan más fichados que a Al Capone.

    • 29/08/2013 en 02:19

      1.- La empatía es algo puramente fisiológico, como el sistema olfatorio o el aparato digestivo.

      2.- La empatía no se puede entrenar, es innata.

      Es innata en la medida que usa los ojos y los oídos para funcionar en la parte de adquisición de la información del entorno, y el cerebro en la parte de búsqueda en las bases de datos de similitudes con la experiencia ajena que se observa u oye, y la elaboración de la posterior respuesta coherente.

      La empatía es un sistema que conecta a todo ser humano, a través de sus sentidos, con sus bases de datos (eso que los memos llaman “neuronas espejo”, y los memos y además horteras “neuronas especulares”) de experiencias por una parte, y las experiencias de los demás por la otra.

      Para que te hagas una idea más clara, es lo mismito que si vas a la sidrería y pides una tortilla de bacalao y te traen una tortilla de bacalao, y no volante con su airbag y todo. Mensaje emitido + mensaje percibido + mensaje procesado –> respuesta coherente.

      Es lo mismito, pero en lugar de información insensible, mero dato “tortilla de bacalao”, la empatía funciona con información difícil de resumir (que no imposible ni mucho menos) en un dato: los sentimientos, emociones, pasiones… ajenos. Así: alegría ajena + alegría percibida + alegría procesada –> alegría propia.

      Lo que se puede entrenar, como sugieres hablando de la moral, es la sensibilización o la ‘desensibilización’ a ciertos disparadores (experiencias ajenas que uno observa).

      Lo has pillado perfectamente, pero te ha costado, señal de que me explico como el culo, jejeje. Carecer de empatía (algo imposible, como hemos acordado) es un pecado de los de ir al infierno con el que los nuevos apóstoles del ateísmo o el orientalismo nos amenazan. Y en su versión política también.

      Por supuesto, te busco en linkedin 😉

  4. Tralarito.
    05/09/2013 en 10:02

    La “empatía” es un medio para sesgar hacia lo positivo y anular la capacidad crítica. Cuando alguien te pide que la sientas, en realidad, lo que te está pidiendo es que le des la razón.

    • 11/09/2013 en 18:52

      Efectivamente, Tralarito, es una burda estrategia de manipulación. Sin más.

  5. tenko
    18/10/2013 en 02:39

    En realidad, esto lo que pasa cuando se encierra al mundo explora cosa en forma crítica. En problemas empatías dentro discurso de la inteligencias emocional es Psycologias pop. No que equivocada, tendencias crea producto emocionales. Desde afectividad colectiva, antropología de las emociones y sociología de las emociones y la filosofías social y del conocimiento, permites decir sentir empatías existe al decir no existe sentir. Lo que llamamos emociones son perturbaciones de estado del yo ante alteración del medio. Estas pasan hacer emociones cuando son pensamientos, por lo tanto palabras. Las son producto social nombra fenómenos de llamamos sentires, surgen con simultaneidad y forma difusa. De ahí en cada sociedad pueda vivir el amor forma diferentes o existan no puedan entender fuera idioma que habla; se puede pensar empatías puede vivir en forma diferentes dependiendo época, lugar y cultura. Uno no puede sentí lo siente el otro pero hay un consenso permite aproximarse otro y comprenderlo. En partes es inteligencias emocional las cultura nos enseñan como convivir nuestras emociones las habilidad Inteligencia emocional.
    Si la empatías es habilidad biológicas, pero no viene con manual. En fui en cuenta es dilema que sonido hace un árbol que caer medio del bosque, sino hay nadie lo escuche.

    • 24/10/2013 en 00:48

      Hola, Tenko, aprecio y valoro tu esfuerzo en traducir tu idioma al español, pero si prefieres puedes decir lo mismo en tu idioma, que yo trataré de traducir y responder. El traductor automático no funciona bien. No te entiendo bien, y tengo la impresión de que dices cosas interesantes.

      ¿Serás tan amable de volver a escribir el comentario pero en tu idioma?

      Muchas gracias

  6. Frost
    04/04/2017 en 07:15

    Desconozco si usted siga al tanto de la página, pues recién doy con este artículo que me llamó la atención. De ser así quiero que sepa que le felicito por exponer tal tema de una manera objetiva y un tanto persuasiva para quienes se aferran a “pensar con el corazón”, pues a veces pequeños errores cotidianos como confundir la empatía como un sentimiento tienden a volverse enormes cuando alguien esté exponiendo (por ejemplo) X tema ante un público serio. Saludos.

    • 04/04/2017 en 09:53

      Muchas gracias, Frost. Y felicidades a usted por compartir una idea que no todo el mundo parece tener la capacidad de comprender.

      Espero que lo divulgue, con la esperanza de que logremos entre todos erradicar estos virus.

      Le deseo buenos días

  7. 23/11/2017 en 14:33

    Buenas tardes. Acabo de leer un comentario tuyo de hace 6 meses y he empezado a dar saltos de alegría: ¡Está vivo! Decirte que la semana encontré tu blog en una página que considero “tope legal” y desde entonces no he podido dejar de leerte. Me maravilla a la vez que me acongoja comprobar que, sin ser psicólogo, le das mil vueltas a la gran mayoría de ellos. Por ejemplo: la empatía. ¡La mayoría no saben qué es! Y tienes razón; no se siente. Se tiene o no se tiene. En TEA y trastorno de personalidad antisocial no se observa, TEA porque la empatía depende de un correcto neurodesarrollo y la segunda… Existen varias hipótesis para explicarlo (personalmente ya me decanté por una).

    • 23/11/2017 en 17:14

      Jajajaja me alegra mucho haberte provocado esa alegría desbordada. Ya sabes, el término “neurodesarrollo” es una descripción técnica para lo que toda la vida se ha llamado “educación” y que yo prefiero llamar “entrenamiento” por ser un término más ajustado a la realidad y que pone al alcance de cualquiera la comprensión de las causas, las consecuencias, y, lo más importante: los procedimientos de perfeccionamiento humano. Ya nos contarás esa hipótesis que te ha convencido.

      Y mil gracias por tu perspicacia y tu tiempo.

      Santiago

  8. Marian
    14/01/2018 en 09:09

    Pero mira si con el nuevo envoltorio la gente se centra en el tema tampoco está tan mal, si dices lo de “no hagas a los demás lo que no quieras para ti” suena muy a catequesis y el personal se asusta.
    Pero coincido en que está sobrevalorada, y además hay algo que no cuadra, es como una media verdad, a mi entender no se trata tanto de disponer de esa capacidad como de emplearla para el bien, me explico, quién no conoce a personas verdaderamente cabritas que se entretienen en chinchar a sus semejantes de una forma exquisitamente estudiada, que exploran las circunvoluciones emocionales ajenas para controlar, acaso para eso es necesario hacerlo a través de la empatía? y les sirve para algo? sí para putear al personal mejor.
    Si fuera verdad que los sociópatas y psicópatas carecen de empatía se dedicarían a hacer puzzles porque no les interesaría hacer sufrir a nadie, sucede que su empatía es malvada.
    Conclusión donde haya un buen cenutrio quien quiere a un mal empático.

    • 14/01/2018 en 11:43

      Jajjajaja, tienes toda la razón. Ya lo había pensado, pero si tenemos en cuenta que la “empatutía” es una estrategia de los débiles para ganarse la protección y/o agruparse contra los fuertes, que “padecen” “inempatutía”, nos encontramos que lo que ha generado esta sociedad “empatutica” ha sido la crisis, no Goleman y sus acólitos. Me suena a la perversa Revolución Francesa y su legado.

      Y sigues teniendo toda la razón, suena mucho a catequesis y alzacuellos, justo el sector de la sociedad al que estos nuevos sacerdotes quieren sustituir desde los inicios de la psicología, y más desde el amigo Freud. También es que muchos de los de alzacuellos, católicos y protestantes, se lo han trabajado muy bien para echar a la gente de la iglesia; no es que los de la psicología sean tan listos, sino que entre todos han conseguido que “amar” sea un concepto incomprensible para la masa humana, más relacionado con el placer que con El Mandamiento.

      Lo comprendes a la perfección, Marian, y encima montas unas metáforas fantásticas. Me ha encantado cómo lo explicas.

      ¡No sabes la alegría que me da saber que hay más gente que se ha liberado de Matrix!!! ¡Bienvenida a La Resistencia!, jajajja

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: