Inicio > Neurociencia, Psicología > La depresión y la motivación.

La depresión y la motivación.

Eso llamado “depresión” es un excelente ejemplo para entender cómo funciona la mente humana. Y como ejemplo prototípico de depresión, la que estamos sufriendo hoy millones de españoles e hispanoamericanos, frustrados en nuestras expectativas de lograr que Madrid albergara los JJOO de 2020.

Durante todo este tiempo previo al fatal desenlace para nuestras aspiraciones habíamos estado imaginando el futuro, un futuro mejor. A cada uno de nosotros se nos pasarían miríadas de historias por la cabeza, desde el volver a situar a España en el centro del mundo, llenar nuestras calles y negocios de millones de turistas, de la alegría perdida, la ilusión, nuevas oportunidades de negocio, mantener o hacer crecer la plantilla del negocio, vender más, poder irse de vacaciones, el orgullo patrio y admiración ajena… En fin, cada uno tendrá su historia. Y de eso va la historia, valga la redundancia.

Eso llamado “depresión” no es una enfermedad, sino que es simple y llanamente un estado de ánimo deprimido, aunque la conceptualización de esa realidad vía psicología ha logrado convertir algo tan sencillo como tener el ánimo decaído o estar bajo de ánimos, como se ha dicho toda la vida de Dios, en una patología, término que tampoco es que nadie sepa muy bien qué demonios significa, pero que da la impresión de ser algo grave. Y como la conceptualización nos aleja de la comprensión de la realidad que define el concepto, cuando tenemos el ánimo deprimido no sabemos qué nos pasa, y los psicólogos parece que tampoco.

Conceptualizar una realidad es como hacer una estatua de una persona y pretender que eso sea una persona. Pero en lugar de con un bloque de arcilla, granito o un molde de bronce, en este caso se expresa con palabras, términos explicables e interpretables científicamente por cualquier aprendiz de sabio, que se la pintan calva para dejar volar su ego pertrechados de más jerga técnica con la que la mayoría no dicen nada. Pasan de puntillas por encima de la realidad, del sentido común, para a explicarnos los mecanismos hormonales del desagradable fenómeno o su relación con el ADN, que como está de moda les ayuda a provocar admiración en los demás por estar en la onda. Pero de entender qué diablos es una depresión… nada de nada. Como es habitual, saben mucho de árboles, pero de bosques… nada de nada. Y para engordar su ego divulgan sus pesquisas consiguiendo que al final la gente no entienda… nada de nada.

¿Qué es la depresión y qué la motivación? ¿O son lo mismo?

Esas historias que cada uno nos habíamos montado en la cabeza, con sus infinitos matices diferenciales, tantos como personas anhelábamos unos JJOO para Madrid, son datos, ni más ni menos que datos. Datos activados en la inmensa base de datos que constituye nuestro encéfalo. Veámoslo con detalle para entenderlo mejor.

La ilusión por albergar los JJOO de 2020 había creado en la mente de cada uno de nosotros escenarios imaginarios diversos, ricos en detalles, datos que poseían la suficiente fuerza motriz para hacernos mover el culo con alegría. En Román Paladino: constituían un motivo poderoso para que nos llenásemos de energía y determinación para lograr que pasaran de ser imaginarios a reales. Todos creíamos que nos vendría bien, que nos iba a ir mejor individual y colectivamente, y por lo tanto estábamos dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para lograrlo. Teníamos un motivo, un objetivo claro y poderoso que deseábamos, por el que merecía la pena seguir esforzándonos, teníamos una ayuda para sacar a España de la crisis.

En el lado contrario del timeline de la vida está lo que no deseamos, lo que rechazamos, la crisis, la depresión económica, los esfuerzos para llegar al día 15 de cada mes, la sensación de estar atascados en un oscuro túnel. La radical combinación de lo que deseamos dejar atrás y aquello que deseamos lograr, el presente y pasado indeseados, más el futuro posible, es un cóctel explosivo: es capaz de hacer que millones de personas se esfuercen al máximo y vuelvan contentos a sus casas después de hacerlo cada día.

Sin embargo, la decepción provoca que todas esas bases de datos cerebrales activadas poderosamente y en gran número, queden ahora sin objeto, sin sentido, estérilmente activadas. Esas bases de datos con las que comparamos la realidad que vivimos con la imaginada que habíamos creado a lo largo de semanas, no van a recibir la orden de generar más pensamientos, ya concretos, operativos, y sus correspondientes conductas.

¿Qué ocurre ahora con todas esas bases de datos, esa miríada de dianas que habíamos colocado, cuando nos han quitado el arco y las flechas? ¿Qué ocurre con toda esa energía a raudales que todos estábamos preparando para ejecutar la tarea?

Pues, como ocurre en tantos otros ámbitos de la vida, la mente entera se queda sin los objetivos más poderosos, sin motivos estimulantes. Y eso ocurre durante un tiempo variable, hasta que el fulgor intracraneal de todos los destellos eléctricos de esas bases de datos, termina por atenuarse.

Mientras tanto, nos quedamos mirando las dianas, cruzados de brazos, pensando si aprovechar a practicar el tiro de piedra, convertirlas en adornos domésticos, aprovecharlas para encender la barbacoa, o quién sabe qué. No sabemos qué hacer, y por lo tanto, toda la energía que teníamos dispuesta no encuentra un objetivo igual de poderoso para hacernos centrarnos en él. Todo ese ánimo que llenaba nuestros polvorines de energía se encuentra sin un objetivo al que disparar.

¿Y qué queda entonces en el cerebro? Únicamente aquello que rechazamos, las dificultades, el desempleo, la crisis económica, la irrelevancia internacional, el no saber por dónde salir, hacia dónde tirar, como barcos a la deriva, sin timón, sin dirección… ¿Para qué narices nos vamos a mover ahora del sillón? ¿Por qué motivo, con qué objetivo? Nuestro ánimo, nuestra energía, se deprime, decrece, baja en la misma proporción que antes había subido.

 

Sí, señores y señoras, eso llamado depresión y la falta de motivación son la misma realidad: no hay motivos para moverse, no existen objetivos en los que emplear la energía, y lógicamente uno sólo quiere dormir y despertarse cuando la maldita crisis termine.

Levantar el ánimo y recuperar objetivos. O mejor, al revés

Tenemos que levantar el ánimo, salir de la depresión, y para lograrlo no hay otra solución que crearnos otros objetivos, no necesariamente nuevos, que susciten las ganas de emplearnos a fondo. Motivos hay diversos, cada uno con sus pros y sus contras:

  1. Seguir viviendo, al tran tran, arrastrándonos, arrastrando a trancas y barrancas nuestro desánimo, a la espera de que vientos favorables nos regalen, sin esfuerzo por nuestra parte, una vida mejor.
  2. Tomarnos un tiempo de relativo descanso, reflexión y búsqueda de objetivos atractivos, con estricta fecha límite, permitiéndonos un tiempo de ánimo pobre antes de volver a emplearnos a fondo con nuestros objetivos, al estilo Rafa Nadal.
  3. Pensar en desplegar lo mejor de cada uno para mejorar nuestras condiciones de vida, ser un grano de entusiasmo que sirva de ejemplo a los demás para entre todos llenar ese granero común llamado España. Pero para eso tenemos que amar, trabajar por y para España, no para nuestra ideología o nuestro partido. Y si alguna ideología o algún partido tratan de desunirnos, de debilitar a España para mantenerse vivos, de perturbar la salida de la crisis para ganar cuota electoral, contribuir entre todos a dejarles fuera de juego. Al enemigo, ni agua.image Los derrotistas son un cáncer tan pernicioso como los enemigos de la unidad de España, y no me refiero sólo a los nacionalistas.
  4. Sacar el orgullo patrio a pasear, pensar que ésta se la vamos a devolver a todos los que nos han dejado sin la ilusión de los JJOO, los tradicionales enemigos de España: Francia y el Reino Unido especialmente. Tirar de raza y pundonor al estilo deportivo, apretar los dientes, echarle gónadas y darlo todo con el fin de darles en las narices y bien fuerte. Tenemos grandes enemigos: la anglosajona FIA en F1, la gabacha FIFA en fútbol, y a pesar de todo hemos demostrado, como en tantos otros deportes, que somos los mejores. Hagamos lo mismo con el COI, ganémosles a todos y a todo.

 

Necesitamos activar nuevas bases de datos con las que compensar las ya inútiles, imaginar nuevos escenarios de futuro, ilusionarnos. Esto no se consigue de la noche a la mañana a no ser que tiremos de orgullo, de ansias de revancha.

No tenemos de qué quejarnos ni avergonzarnos, somos la cultura más adaptativa del planeta, en cien años en EEUU todo el mundo hablará español, ya lo hablan allí más personas que en la propia España. Antes habrá un presidente hispano, descendiente de nuestros mismos ancestros, sangre española.

Tenemos la historia más gloriosa, descubrimos y conquistamos América, en el Imperio Español no se ponía el sol, reconquistamos el mundo para la civilización, desde Asturias.

Tenemos a Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa, Marc Márquez, Álvaro Bautista, los hermanos Espargaró, Fernando Alonso, Rafa Nadal, Laia Sanz y Toni Bou imbatibles en trial, la selección campeona del mundo de fútbol, los dos mejores equipos de fútbol del mundo, la mejor liga de fútbol del mundo, los campeones de Europa de baloncesto, Iván Raña y David Castro en triatlón, Alberto Contador, el equipo de natación sincronizada, Mireia Belmonte en natación y perdón por todos los demás héroes patrios que omito.

En lo empresarial algunos de los mayores bancos y empresas de telecomunicaciones del mundo. En lo gastronómico el bocata, la paella, el pulpo a feira, el txuletón y los pintxos, las tapas, los mejores vinos, la tortilla española, el tinto de verano. Tenemos el mejor clima, las mejores playas del mundo (Islas Cíes), Marbella e Ibiza, San Sebastián, las Fallas Valencianas, los Sanfermines, la Tomatina, el Rocío, la Feria de Abril, la Semana Santa, los Carnavales de Cádiz y la chirigota, a Julio Iglesias, Alejandro Sanz, Raphael, David Bisbal, Montserrat Caballé y Plácido Domingo, Paco de Lucía, a Goya, Velázquez, Dalí…

 

 

 

 

¿Os habéis animado un poco con datos que han activado vuestras bases de datos de objetivos, de motivos? Pues yo también. Ahora…

 

 

 

¡¡¡VAMOS, ARRIBA ESE ÁNIMO,

HAY MUCHO TRABAJO POR HACER!!!

 

.

Anuncios
  1. Fernando
    09/09/2013 en 11:02

    Muy interesante la primera parte del artículo y, a mi entender, muy desafortunada la segunda. Con todo el respeto, todo ese orgullo patrio que destilan los últimos párrafo no viene a cuento.

    Que a Madrid no le hayan concedido la organización de los Juegos Olímpicos de 2020 no es una afrenta a España ni a los españoles. Simplemente es la decisión de un comité de elegidos que deciden donde llevan SU evento más preciado cada cuatro años. Los Juegos Olímpicos en Madrid habrían sido un buen negocio para unos pocos (los de siempre) y habrían supuesto un enorme sacrificio para otros (los de siempre también). No hace falta jugar a adivino para afirmar ésto porque nos podemos remitir a lo sucedido en todas las citas olímpicas recientes. Que le pregunten a los griegos por Atenas 2004.

    Los éxitos de los deportistas son de ellos y de la gente que les apoya en el día a día. Lógicamente, nos podemos sentir muy orgullosos de sus triunfos porque hablamos su mismo idioma y porque nos une la cercanía demográfica, pero poco más. No existe una raza española superior que nos haga mejor que un japonés o un turco, y a la hora de entregar un CV para trabajar en cualquier multinacional no vamos a ganar puntos diciendo que somos españoles como Nadal o como las Islas Cíes. Yo me siento más orgulloso de ser español cuando veo a un joven ayudando a una persona mayor en el autobús o cuando los servicios de emergencia se dejan hasta la última gota de sudor en ayudar a los damnificados de una gran tragedia.

    En este artículo también está presente ese revanchismo retrogrado hacia los de fuera tan nuestro, como si siempre nos debieran algo porque nosotros somos mejores. Los “gabachos” que tanto nos envidian porque les ganamos a todo… Sí, también les ganamos en renta per capita y en facilidades para comprar una vivienda o montar una empresa.

    En mi opinión, lo que debemos hacer es trabajar día a día con humildad y respeto hacia los demás, sean de la nacionalidad que sean y tengan la ideología que tengan (hasta los independentistas son bienvenidos). Hay que saber ganar y saber perder, pero siempre con respeto y valorando las cosas que de verdad importan. Solo así este país podrá levantar cabeza y superar el enorme complejo de inferioridad que ni mundiales ni campeonatos de Europa nos va a quitar. Los que tienen la suerte de poder viajar y conocer mundo saben que hay vida fuera y que eso de “como en España en ningún sitio” es solo una justificación barata para no tener remordimientos a la hora de irse a dormir (tarde).

    Y, créanme, me siento más español que nadie sin tener que recordarlo a cada instante ni estar besando la bandera a todas horas.

    PD: Por cierto, ¿lo de Julio Iglesias, Alejandro Sanz y David Bisbal es ironía no?

    • 11/09/2013 en 00:09

      No, no es cierto, Fernando, no teníamos por qué repetir errores de otros. A Barcelona no le fue precisamente mal. Y el caso griego es muy particular, es como España, pero a lo bestia. Hay mucho debate por ahí. Es muy sencillo de entender: si a todos les fuese mal, nadie querría organizarlas. Y el recurso a la emoción blanda (enormes sacrificios) no aporta demasiado al argumento. En mi caso concreto, resta. Es lo que tiene el lenguaje escrito, se puede pensar más pausadamente y no se nos cuelan “virus” con tanta facilidad como en el oral.

      Según tu criterio, para ser españoles orgullosos tendríamos que apuntarnos al Samur o ir de lazarillos por la calle. No exageres, España es la suma de todo y de todos. Y la resta de una gran parte, lamentablemente grande, pero que está cercana a extinguirse.

      Los gabachos sí que son revanchistas, nos odian porque les dimos pal pelo y así les impedimos unirse con la fgancofonie afgicana, les partimos por la mitad. Los gabachos nos ganan a muchas cosas porque son más malos que pegarle a un padre con un calcetín sudao (con honrosísimas excepciones), han estado dando cobijo a los asesinos etarras durante medio siglo para jodernos, antes se sumaron al nazismo y cuando les fueron a sacar las castañas del fuego se apuntaron rápido al bando ganador como si ellos hubieran hecho algo bueno, para que les cayera la pasta de la reconstrucción de Marshall y atiborrarse de bombas atómicas; por no hablar de que sostienen a las peores dictaduras de África. Para los USA son el núcleo del mal, y para mí también, los que se alían siempre con lo peor del planeta. Son la peste, una cultura recesiva, ¿la ggandeug? De “La Casquivana guiando a la chusma” a Napoleón Bonapagte sin solución de continuidad. Y eso sin mencionar a Le Monde, el papá de El País y de su partido. Cuanto mejor le vaya a España, peor le va a Francia, así que intentan jodernos todo lo que pueden. ¿Sabes, por ejemplo, por qué se desarticuló la cúpula de eta en Sokoa? Porque Felipito les compró el AVE para ir a cómodo a su pueblo, Sevilla.

      Y permíteme ahora que me alegre sinceramente de tu comentario, porque mi intención no era otra que suscitar en los amables lectores la activación de esas bases de datos, de esas visiones de futuro, de esos objetivos a lograr, de esas metas que justifican los sacrificios, de esos ánimos para esforzarse. Y parece que lo he conseguido. Tú con tus características personales, apelando a la humildad y el respeto hacia los demás, aunque no te respeten a ti (ese es otro debate y no me voy a meter), y cada uno con su forma de verlo, el caso es no dejarnos hundir por la depresión y la falta de motivos, sino todo lo contrario. Objetivo cumplido, pues, incluso discrepando. Esta noche voy a dormir mejor.

      Pd: En absoluto es ironía, esos tres cantantes son unos de nuestros mejores embajadores, sobre todo Julio Iglesias, porque lleva más tiempo.

      • Fernando
        11/09/2013 en 15:58

        Me alegro de que pese a las discrepancias podamos tener espacio para el encuentro. Se puede llegar a la meta por muchos caminos, siempre que, como ya dije, se transite por ellos con respeto hacia los demás.

        No comparto para nada tu opinión sobre Francia y los franceses y, aunque lo hiciera, jamás la extrapolaría al terreno deportivo. No pongo en duda los acontecimientos que relatas, pero no creo que nadie deba ser esclavo de la historia o los actos de su país, como no lo debe ser de los de sus antepasados. Nadie se convierte en un asesino porque su padre lo haya sido. Generalizar es uno los errores en los que consciente o inconscientemente todos caemos.

        PD: Venga, lo de Julio Iglesias te lo acepto porque es cierto que la gente mayor de medio mundo lo recuerda, pero a Alejandro Sanz y a Bisbal los conocemos aquí y en Latinoamérica. Ojalá los Nikis fueran tan conocidos aquí y hubieran vendido tantos discos como ellos, por cierto.

        • 11/09/2013 en 16:28

          Yo también me alegro. Ya sabrás que respetar viene de re-espectare, o sea, mirar atrás. Mirar atrás para ver si la biografía de una persona merece especial consideración. Si lo hay, merece respeto. Si no lo hay, simplemente merece eso: consideración. http://etimologias.dechile.net/?respeto

          Generalizar no es un error per se, es imposible no generalizar, es una estrategia adaptativa. Las generalizaciones son heurísticos o atajos para economizar procesos y energía mental. La enemistad de fondo entre países, igual que pasa con Inglaterra, se extiende a (casi) todo. De todos modos ya dije en otros comentarios que existen en todas partes honrosísimas excepciones a las reglas, y en Francia hay gente fantástica, por supuesto. Para ser ecuánimes, también España ha estado jorobando a Portugal, aislándola del resto de Europa como a nosotros Francia, así que reparto las culpas; pero nosotros no hemos promovido, dado cobijo y vaya usted a saber qué más, a un grupo de asesinos durante medio siglo. Hasta anteayer, como quien dice.

          Una prueba más: ¿Por qué dices “Latinoamérica” y no “Hispanoamérica” o “Iberoamérica”? Porque le interesa a Francia, en donde se origina este atentado contra la realidad. Has mordido el anzuelo. Mira por ahí y lo verás.

          Sinceramente creo que a Bisbal le menosprecias, tiene mucho éxito en EEUU, y creo que Alejandro Sanz (el cansino) también. ¿Sabes en cuantos idiomas está traducido el “Y viva España” que canta Manolo Escobar? ¿Sabías que en la época de Los Pequenikes, Los Bravos, Los Diablos… los ingleses presionaron para que no triunfaran en el mercado angloparlante e hicieran sombra a sus Beatles? Teníamos que haber hecho lo mismo aquí.

          Supongo que en el futuro se producirá una hibridación entre el catolicismo y el protestantismo que se extenderá por todos los rincones del planeta, lo bueno de uno mezclado con lo bueno del otro, y se hablará espanglish. ¿Qué si no?

          Los Nikis eran muy graciosos, lástima como tú dices que se quedaran por el camino.

          • Fernando
            11/09/2013 en 18:00

            Tengo un poco oxidadas mis nociones de latín y griego clásico -fui de los de letras puras-, pero entiendo el matiz que señalas entre consideración y respeto. Lo tendré en cuenta.

            Generalizar es inevitable, es verdad, pero siempre podemos resistirnos un poco a hacerlo para no olvidar a las excepciones que tú mencionas. Por desgracia, los españoles somos carne de muchas generalizaciones en el extranjero y en nuestro propio país también las aplicamos con generosidad a los habitantes de las diferentes zonas geográficas. En el tema del terrorismo no voy a entrar pero aún habría que analizar profundamente qué se hizo mal a nivel de comunicación en este país para que medio mundo tomara (y siga tomando) a ETA como un movimiento romántico de liberación.

            Lo de “Latinoamérica” es algo premeditado. No creo que toda América sea hispana o íbera. Francia pintó poco allí y puede que no merezcan que nadie piense que tuvo un papel protagonista, pero la cultura que exportamos era la latina. Y claro, tampoco creo que en la acepción que el término “latino” tiene al otro lado del Atlántico,

            Bisbal no es conocido fuera del círculo “latino” de Miami, te lo aseguro. Y el concierto que ofreció recientemente en el Royal Albert Hall de Londres lo llenaron con españoles de aquí y de allí porque en Picadilly Circus muy pocos lo conocerán. Respecto a los grupos de los 60 que mencionas, no tengo nada que objetar. Es más, te añado a la lista a los Mustang y a los Brincos. Me alegro mucho de haber crecido escuchándolos a todos, así como a los Beatles y muchos otros grupos anglosajones.

            Del espanglish mejor no hablar tras los sucesos del pasado sábado en Buenos Aires.

  2. Libertad
    11/09/2013 en 00:16

    Un patriota, un idiota (en el sentido griego de la palabra ojo)

    • 11/09/2013 en 00:33

      No sé qué será en griego, porque el origen de la palabra es latín. http://etimologias.dechile.net/?patria

      Así que el que desprecia a sus padres… mejor defínelo tú, que parece que estás sembrao.

      • Libertad
      • Libertad
        11/09/2013 en 02:49

        Hace mucho tiempo que desprecié a mis “padres”, gracias en parte a Michel Foucault, no se si lo conoces… supongo que no estarás tan “sembrao”.

        • 11/09/2013 en 13:31

          Pues en gran medida gracias a el catecismo, aprendí a respetar a mis padres, y a los padres de mis padres, y así hasta los inicios de esta patria llamada España. No sé si lo conoces, este concepto viene en parte de un tal Jesús de Nazareth.

          Por cierto, la segunda acepción del concepto idiota del enlace que adjuntas, el medieval, viene al pelo.

          Como diría Chesterton, no sé si lo conoces: “Lo malo de no creer en Dios no es que uno no crea nada. Es que se cree cualquier cosa”

          Y fíjate tú qué casualidad que lo que determinada gente tiende a creer es que es uno mismo quien fija las leyes, se creen dioses. Y así nos va.

          • Libertad
            11/09/2013 en 21:43

            Se discute con razonamientos, no con la fe, que el medioevo paso hace mucho. En fin, demasiado añoso ya, la disonancia cognitiva te acecha…
            De todos modos lo intentaré. En esto de la fe, tan neurocientífico como eres, sabrás que basta con inhibir la vía tálamo-cortical para tener experiencias religiosas, vía que al inhibirse deja anulada la corteza para convertirte en un ser totalmente irracional.
            Habría pues que seguir más el ejemplo de ese tal Jesús de Nazareth y no abogar por un liberalismo voraz que oprime a los pobres al defender un individualismo que no existe (al ser todos hijos y parte de dios por supuesto).
            La patria pueden ser tus padres pero no un territorio. Si sabes algo de ontología habrás oído que “Ser” es un valor de equivalencia. Puedo decir: soy mediocre, que sería algo como yo=mediocre, pero es incorrecto decir soy de España o español, porque yo no= a España o a un territorio. Las patrias son uno de los grandes mecanismo que usa el poder para el control social. Nosotros este rebaño y tú el de al lado, y si ponemos una música para que entonen mejor, así el sistema límbico conectado con la corteza musical hará el resto… si lo viera Paulov, no perdería el tiempo con perros. Basar la identidad propia en cosas como la religión, la patria, la belleza, deja bastante que desear.
            Sólo la verdad os hará libres.

            • Libertad
              11/09/2013 en 21:47

              y.. ¡feliz día de la diada!

            • 11/09/2013 en 22:02

              Jajajajajaja, qué gracioso eres! Tengo 49 años, a nivel de rendimiento físico como si tuviera 30… pero de los míos, de deportista de élite. Y psicológico… ya ves. Tengo un blog que siguen miles de personas. Bueno, tengo cuatro blogs, para ser exactos. ¿Y tú? ¿Quién eres?

              Respetar a los padres no es una cuestión de fe, amigo, es una cuestión de Ley Natural. Pero como tú tienes dificutades para entender lo básico, supongo que no lo entenderás.

              Y si te inhibo el nódulo, el flóculo, la úvula, la tonsila, la pirámide y el lóbulo biventer… te quedas más lelo de lo que aún estás. Déjate de tirarte el pisto, que no sabes ni lo que dices, hombre.

              ¿Sabes qué significa “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”? No, qué vas a saber tú.

              ¿Que la patria no es un territorio? No me vengas con romanticismos, aterriza un poco en la realidad, aunque no te guste, porque por más que te empeñes, no vas a escapar de ella. ¿Te das cuenta cómo lo clavé con la frase de Chesterton? Las normas, las leyes, lo que es la realidad, lo decides tú, porque tú lo vales. Estás más sonao que las maracas de Machín, aunque supongo que no lo conoces, porque tu discurso es de adolescente rebelde.

              Efectivamente, sólo la verdad nos hace libres, curioso que lo digas tú cuando dos párrafos antes contraponías fe a razón. Si es que no te enteras de nada, hijo. Y deja la PNL, te lo digo sin acritud ni mala intención, te vas a pegar un barrigazo contra la realidad que te van a tener que recoger con cucharilla. Aterriza, como puedas, pero aterriza.

  3. Libertad
    11/09/2013 en 22:34

    Un respeto que con tu cuerpo de 30 podría ser tu padre. Como médico te recomiendo no abusar del deporte, no te vaya a dar un infarto. Supongo que estar una cátedra de neurología en una facultad de medicina no es nada comparado con un blog, por cierto recuerdo que a Hitler le siguieron millones de personas.
    Otro especialista sin espíritu que le ha dado por escribir lo primero que le pasa por la cabeza, llegué aquí de rebote, quien me mandaría hablar con bárbaros, ¿verdad Ortega?. Mi abuela, que nunca pudo estudiar, le encantaba citar refranes; son tan entrañables, producen verdad tan sólo con su musicalidad. Unos por otros y la casa sin barrer…
    Los estudios con anestésicos como la ketamina prueban que la fe es talámica.
    Citas nos sabemos todos, como dijo Galileo: Y aún así se mueve.

    • 12/09/2013 en 00:24

      Mira, una de dos, o eres un adolescente mintiendo como un bellaco, o eres la perfecta muestra de lo mal que está la universidad española. Sí, Hitler, un ateo como tú. Si ya lo decía Chesterton. ¿Te das cuenta? Tienes la cabeza hecha un mondongo. Te contradices a cada párrafo. ¿Seguro que no tienes edad para ser mi nieto?

      La fe, como la risa, la curiosidad, la tristeza, el aburrimiento, el orgasmo… están en el cerebro ¿qué narices importa en qué parte concreta o si se quita o se pone con no sé qué mejunje si no tenéis ni idea (aceptando que seas catedrático de neurología) de cómo funciona la mente? Ni la mente, ni nada. Y aún así, se mueve.

      Vale, tiene que haber de todo en el mundo, incluso gente que, como tú, sea sólo una batería del sistema, que viva una vida puramente guiada, sin enterarse de nada. Es una lástima, porque me has caído simpático, y te aseguro que por vivir el escaso margen de libre albedrío que disfrutamos los que estamos fuera de Matrix, merece la pena cualquier esfuerzo. Incluso el de empezar a cuestionate tus incoherencias. Por ahí no vas a ningún lado bueno.

      • Libertad
        12/09/2013 en 01:19

        Lo primero no soy catedrático, trabajo en una cátedra de neurología que es diferente. Tiempo al tiempo. Y sí la universidad está mal.

        Deja de citar a Chesterton, no confío en los gnósticos por mucha poesía que encierren sus mentiras. Vosotros, “liberales”, con vuestra defensa del poder. ¡Dejad paso a la libertad! No estarás tan fuera de “matrix” si no te has cuestionado cómo el poder imbuye toda relación humana; hay que plantearse ante toda cuestión a quién beneficia realmente y a quién perjudica; y es seguro, que la religión beneficia a pocos (no a dios precisamente) y oprime a muchos.
        Me encanta tu rollo religioso de verdad, tu dices Chesterton, yo digo Nietzsche, y así podemos estar… es fe, es irracional, es algo…animal… que acritud, cuánto retraso para la humanidad. La moral, una palabra como otra cualquiera…

        Y no, la fe no es lo mismo que la tristeza o la curiosidad. Hay experimentos interesantes, como te he dicho, que muestran que es una función subcortical, no entiendo como puedes decir qué no importa en que parte del cerebro esté. Mis funciones inferiores me dicen que debo defecar, no importa donde, sólo que debo hacerlo, pero ahí están mis superiores para elegir la situación apropiada. La fe es igual, sólo que, al no racionalizarla, está todo lleno de m…

        • 12/09/2013 en 02:12

          Pues si llegas a la cátedra tal y como tienes la cabeza, para calificar el nivel educativo español no nos evaluarán con el informe PISA, sino con el REPTA. Y en ello estábamos si no llega a vernir Wert al rescate.

          Cito a Chesterton porque es necesario, porque es la mejor forma de intentar que te des cuenta de que tú, y los que pensáis como tú, los malorientados, los inadaptados, los fracasados, resentidos, y/o frustrados, odiáis el poder y al poderoso simplemente porque no habéis llegado a catar sus mieles. Cuando llegáis no os queréis apear ni a cañonazos, como tus amigos, caiga España o el Sursum Corda. Y como sociópatas (aunque sea subclínicamente) que sois, como decía Humpty Dumpty, para vosotros las cosas no son lo que son, sino lo que vosotros queréis que sean. Como Hitler y Marx y Lenin, y Stalin. Y todo lo que tocáis lo jorobáis. ¿Es que no te das cuenta de que lo que dices es radicalmente contrario a la realidad?

          A ver, pobre Humty Dumpty, “libertad” significa ser libre para elegir dentro de los márgenes que la realidad le permite a cada uno, sea uno rico o pobre, tenga poder o no. Yo puedo elegir porque conozco la realidad, pero los que pensáis como tú no. ¿Por qué? Porque no se puede elegir si tu visión de la realidad es una mera fantasía peterpanesca. Puedes jugar con tu fantasía, pero no con la realidad. Y por eso, como os váis dando morrazos contra la realidad por todas partes, porque la realidad va a su bola, estáis jorobados permanentemente. No os vale ni el poder, ni así estáis satisfechos, porque vuestras fantasías no satisfacen las necesidades reales, y os pasáis la vida huyendo hacia delante, buscando certezas, pero sin enteraros de nada. Y las tenéis delante de las puñeteras narices.

          Decir que la religión beneficia o no, sin especificar ninguna, nada significa. Pero como sé que, en tu desvarío fantástico, te estás refiriendo al cristianismo, te diré que nada en la historia de la humanidad ha tenido y tiene tantos beneficios y tan pocos inconvenientes como el cristianismo. Nada ha tenido una corroboración empírica igual. ¿Por qué? Porque es coherente con la Ley Natural. Y que casualmente es la Ley de Dios. Esto no es una opinión al estilo de las tuyas, porque yo lo valgo. No tienes más que mirar un mapa de las religiones del mundo y mirar dónde se vive mejor. Blanco y en botella, majo. Si no eres capaz de aceptar algo tan obvio, no hay nada que hacer contigo por el momento. Puedes probar a irte a Irán o a Calcuta, o a Corea del Norte, para que lo experimentes en tus propias carnes.

          Claro, para un sociopatilla como tú, las normas son lo que a ti te salga de ahí mismo, como al mismito bobo solemne. ¿Te das cuenta, por enésima vez, de esas incoherencias que te traen a mal vivir? Abominas del poder pero quieres imponerle a la realidad tus normas. Te crees con el poder de hacerlo, otra vez, como el bobo solemne. Moral es una palabra, y un concepto también. Tonto también, y te define muy bien, créeme que lo siento. Sé que es terrible vivir así porque yo también fui un malorientado como tú, pero si no me haces caso, no hay nada que hacer.

          Parte de alguna certeza, por ejemplo la que te he ofrecido: que sólo hay una religión adaptativa, las demás son recesivas, incluyendo el ateísmo, por supuesto, una cosmovisión más. Y luego podrás ir completanto las piezas del puzle de la realidad poco a poco. Cada una es un descubrimiento fascinante.

          La fe es absolutamente racional, de hecho se entrena como los bíceps. Pero no te quiero abrumar con más información, bastante trabajo tienes por delante con lo que te he dicho para empezar a enderezar el rumbo de tu vida.

          Toma, para que lo tengas más fácil. Empieza con la primera certeza: http://benelandia.blogspot.com.es/2012/09/culturas-del-mundo.html

          Ánimo.

          • Libertad
            12/09/2013 en 14:44

            Pues si soy el negro, el homosexual, el drogadicto y carcelario, sí, soy el OTRO, cualquiera que no sea un varón blanco heterosexual que ostenta el poder, no quiero ser como tú, no quiero el poder. Eres un necio total, a la primera faltas el respeto porque no tienes razón ninguna, lo que yo digo disonancia cognitiva (que sí, que la PNL blabla… es el mejor concepto que expresa el hecho de que con 50 tacos no vas a cambiar el modo de vida rancio que llevas), tan creyente… acabarás en el infierno por oprimir al prójumo. Creo recordar que en tu religión el mayor pecado es la soberbia. En fin, que esperar de un hombre cincuentón con una licenciatura de pacotilla y dos másteres para rellenar currículum. La filosofía no sirve para nada, la culpa de la crisis la tiene ZP, el 11m fue ETA y la república mató a un millón de personas y menos mal que vino Franco a salvarnos, ¿verdad? Venceréis pero no convenceréis.

            • 12/09/2013 en 15:32

              No, lo que eres es rematadamente bobo. No mientas, tú eres el que limpia los baños en la facultad. Y deja la droga, que ya es lo que te faltaba.

  4. Libertad
    12/09/2013 en 01:28

    Deporte de élite=movimientos repetitivos corticales=atrofia
    Es como ser operario pero sin beber.

    • 12/09/2013 en 02:15

      Ejem, haré como que no he leído nada.

      • Libertad
        12/09/2013 en 14:46

        Es verdad, hay montones de grandes intelectuales que son deportistas de élite. No hay más que el dominio del lenguaje de Nadal o de Messi.

  5. María
    12/09/2013 en 23:39

    Te dejo un fragmento que leí hoy:
    Ciertos pueblos, como el ruso y el español, están tan obsesionados por sí mismos que se erigen en único problema: su desarrollo, en todo punto singular, les obliga a replegarse sobre su serie de anomalías, sobre el milagro o insignificancia de su suerte.
    España se inclina sobre sí misma por razones opuestas a Rusia. Tuvo también comienzos fulgurantes, pero están muy lejanos. Llegada demasiado pronto, trastronó el mundo y se dejó caer: esta caída se me reveló un día. Fue en Valldolid, en la Casa de Cervantes. Una vieja de apariencia vulgar, contemplaba el retrato de Felipe III; «Un loco», le dije. Ella se volvió hacia mí: «Con él comenzó nuestra decadencia». Yo estaba en el corazón del problema. «¡Nuestra decadencia!». Así que, pensé, la decadencia es, en España, un concepto corriente, nacional, un cliché, una divisa oficial. La nación que, en el siglo XVI, ofrecía al mundo un espectáculo de magnificencia y de locura, hela ahí reducida a codificar su abotargamiento. Si hubieran tenido tiempo, sin duda los últimos romanos, no hubieran actuado de otra forma; no pudieron remachar su fin: los bárbaros se cernían ya sobre ellos. Más afortunados, los españoles tuvieron plazo suficiente (¡tres siglos!) para pensar en sus miserias y empaparse de ellas. Charlatanes por desesperación, improvisadores de ilusiones, vivien en una especie de acritud cantante, de trágica falta de seriedad, que les salva de la vulgaridad de la felicidad y del éxito. Aunque cambiasen un día sus antiguas manías por otras más modernas, segurían, empero, marcados por una ausencia tan larga. Incapaces de acoplarse al ritmo de la «civilización», clericoidales o anarquistas, no podrían renunciar a su inactualidad. ¿Cómo van a alcanzar a las otras naciones, cómo se van a poner al día, si han agotado lo mejor de sí mismos en rumiar sobre la muerte, en embadurnarse con ella, en convertirla en experiencia visceral? Retrocedeindo sin cesar hacia lo esencial, se han perdido por exceso de profundidad. La idea de decadencia no les preocuparía tanto si no tradujese en términos de historia su gran debilidad por la nada, su obsesión por el esqueleto. No es nada asombroso que, para cada uno de ellos, el país sea su problema. Leyendo a Ganivet, Unamuno u Ortega, uno advierte que, para ellos, España es una paradoja que les atañe íntimamente y que no logran reducir a una fórmula racional. Vuelven siempre sobre ella, fascinados por la atracción de lo insoluble que representa. No pudiendo resolverla por el análisis, meditan sobre Don Quijote, en el que la paradoja es todavía más insoluble, porque es símbolo. Uno no se imagina a un Valéry o a un Proust meditando sobre Francia para descubrirse a sí mismos: país realizado, sin rupturas graves que soliciten inquietud, país no-trágico, no es un caso: al haber triunfado, al haber cumplido su suerte, ¿cómo podría ser aún «interesante»?

    • 13/09/2013 en 00:27

      Hola, María, en primer lugar, felicidades con un poco de retraso. Por lo que he leído, hoy (ya ayer) es el día del Dulce Nombre de María.

      No niego que sea un diagnóstico ajustado a la realidad, pero es demasiado pesimista. Este autor debiera haber escuchado a los Nikis. Mira, yo soy vasco, de San Sebastián, a 20 km de Francia. Cuando era pequeño, por los 70, íbamos a Hendaya de compras, era mágico, había Levi’s, Adidas… y en Sanse no. Había hipermercados llenos de todas las variedades de todo… y en Sanse no. Había modernas gasolineras con tienda… y en Sanse no. Hace unos años volví y me quedé alucinado, aquello era un erial. Tiendas cerradas, escaparates con cientos de carteles pegados unos encima de otros, retorciéndose, sucios… Las gasolineras viejas, ajadas, sucias… y las nuestras brillantes, nuevecitas, limpias. Nuestros hipermercados son una maravilla, aquellos supongo que se cerrarían, porque hoy son los franceses los que vienen a Guipúzcoa a comprar.

      España volverá a recuperar su brillo, sin duda, estamos ante una segunda transición oculta, y cuando la superemos, nos pasará como a Francia, no habrá grandes conflictos internos. En cuanto desaparezcan los tres partidos antiespañoles, y ya les queda poco, no nos lo vamos a creer, podremos concentrarnos en trabajar, divertirnos, exportar, crecer económica y militarmente, volveremos a pintar algo en el mundo, nos volveremos a poner (más) de moda. Como en España no se vive en ningún sitio, incluso con todos los problemas que tenemos.

      En el futuro, cuando hispanoamérica deje atrás definitivamente el marxismo, el mundo hispano mirará por encima del hombro al anglosajón como Guipúzcoa mira por encima del hombro al sur de Francia. Nosotros conquistamos toda América, de arriba a abajo y de este a oeste, les llevamos la religión, la civilización, la cultura, no arrasamos como ellos hasta confinar en reservas a las poblaciones autóctonas. Nosotros nos hemos mezclado, y ellos no, y ahí está nuestra fuerza, nosotros y ellos somos uno, hijos de los mismos padres. Sólo nos falta un Hollywood para hacer loas de nuestras gestas para acabar de ganarles a todo.

      En fin, ya ves que soy optimista, no va a ocurrir mañana ni dentro de veinte años, pero ocurrirá.

      • María
        13/09/2013 en 00:50

        Gracias Santiago.
        La verdad que me quedo con tu optimismo y querría serlo yo aún más y ver a España grande como fue en menos tiempo del que planteas. He vivido fuera bastantes años (entre ellos Francia) como para sentir realmente que como en casa en ningún lado. No entiendo como tantos jóvenes se van de España y la dejan atrás con esa facilidad. ¿O es que han perdido directamente el objeto que debemos perseguir todos en común? ¿Han caído en una profunda depresión? Un saludo y enhorabuena por tu blog por cierto.

        • 13/09/2013 en 00:58

          Gracias a ti por los halagos.

          La cuestión es la supervivencia, aquí no hay nada que hacer por el momento, además de la pérdida del objeto común, como dices. Pero esa gente volverá en su mayoría cuando las cosas mejoren aquí. Como tú.

          Hombre, antes de ese plazo, en unos cuatro o cinco, España volverá a pintar en el mundo como en la época de Aznar. Habrá que estar atentos para que no nos joroben otra vez poniéndonos a un malorientado e incapaz a dirigir el país vía atentado o lo que sea, pero eso sí lo veremos y lo disfrutaremos.

          Excepto en las fiestas de los pueblos, Francia es un coñazo monumental, desde luego 😉

  6. Sursum Corda
    16/09/2013 en 01:19

    Escuchen otra parábola: El dueño de una finca plantó un viñedo[i] y le puso un cerco; preparó un lugar donde hacer el vino y levantó una torre para vigilarlo todo. Luego alquiló el terreno a unos labradores y se fue de viaje. 34 Cuando llegó el tiempo de la cosecha, mandó unos criados a pedir a los labradores la parte que le correspondía. 35 Pero los labradores echaron mano a los criados: golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a otro. 36 El dueño volvió a mandar más criados que al principio; pero los labradores los trataron a todos de la misma manera.
    37 “Por fin mandó a su propio hijo, pensando: ‘Sin duda, respetarán a mi hijo.’ 38 Pero cuando vieron al hijo, los labradores se dijeron unos a otros: ‘Este es el que ha de recibir la herencia; matémoslo y nos quedaremos con su propiedad.’ 39 Así que lo agarraron, lo sacaron del viñedo y lo mataron.
    40 “Y ahora, cuando venga el dueño del viñedo, ¿qué creen ustedes que hará con esos labradores?” 41 Le contestaron: –Matará sin compasión a esos malvados, y alquilará el viñedo a otros labradores que le entreguen a su debido tiempo la parte de la cosecha que le corresponde. 42 Jesús entonces les dijo: –¿Nunca han leído ustedes las Escrituras? Dicen: ‘La piedra que los constructores despreciaron se ha convertido en la piedra principal. Esto lo hizo el Señor, y estamos maravillados.’ 43 Por eso les digo que a ustedes se les quitará el reino, y que se le dará a un pueblo que produzca la debida cosecha. Evangelio de San Mateo 21: 33-43

  1. 21/09/2015 en 19:02
  2. 14/10/2016 en 00:46

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: