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Mindfulness, yoga, meditación Vs. Sentido Común

Hace ya varios meses, charlando con un buen amigo, exitoso coach deportivo, surgió el asunto del yoga y estas cosas orientales en las que estuve muy involucrado hace casi veinte años. Se quedó sorprendido cuando le expliqué que practicar yoga como estrategia de eliminación del estrés carecía de lógica.

La cosa es fácil de entender para cualquiera, incluso personas que no están informadas: cuando uno tiene una vida estresante y decide apuntarse a yoga o mindfulness con el objeto de relajarse o cualquiera de esas tan maravillosos como falsos beneficios, no piensa que cuando salga de la clase, muy relajado, aborrecerá aún más el mundo y sus ineludibles trajines, lo que inevitablemente le llevará a estresarse aún más en su vida cotidiana, a aborrecerla con toda su alma. Y de ahí a caer en un grupo harekrishnoide hay un paso.

No niego que existan casos en los que este tipo de prácticas orientales sean beneficiosas, pero no son casos normales, sino excepcionales: personas convalecientes de accidentes vasculares, que hayan sufrido traumatismos craneoencefálicos, personas cuya rigidez muscular y articular les ocasione artrosis… que necesiten urgentemente reducir su umbral de activación para partir en su nueva vida desde un nivel menos dañino. Pero para las personas que nos movemos en el rango de la normalidad, el yoga, el mindfulness y la meditación no sólo no son practicas aconsejables, sino extremadamente peligrosas.

Si usted vive esa vida estresante que le impulsa a ponerse a hacer el pino mientras recita un mantra, a medida que practique se encontrará progresivamente más incómodo con las circunstancias normales, algo que le impulsará a ahondar más en estas prácticas hasta perder completamente –afortunadamente es reversible, aunque con tiempo y dificultad– el juicio. Dirán que puede ser casual, pero el hecho de que el ex ministro de economía de España y ex director del FMI Rodrigo Rato se declarase alumno del incalificable pionero del yoga y la meditación en nuestro país, Ramiro Calle, puede darnos pistas acerca de qué clase de principios rectores de su pensamiento y acción había establecido (moral). El verdadero artífice del milagro económico español fue el gran José Barea, no un tipo que meditaba sobre el sahasrara chakra.

a estos se les considera sabios en el mundo hinduista

 

 

Lo más adecuado, tanto para el cuerpo como para la mente, en lugar de tratar de emular a Sai Baba, Osho, o algún estafador masivo semejantes, es apuntarse a un gimnasio a practicar deportes occidentales, y cuando uno salga reventado de trabajar, en lugar de pasar por casa, derrengarse en el sofá frente al generador de mentebasura y dar rienda suelta a su irritación con los que tiene asquerosa confianza y no lo merecen, debería irse al gimnasio a darse un buen palizón seguido de una buena ducha. No es una locura, al contrario. Siguiendo la lógica anterior, si usted sale estresado del trabajo y se mete pal body una hora de ejercicio intenso (bien planificado), la vida cotidiana le parecerá un juego de niños por comparación, lo que redundará en multitud de beneficios, no sólo para su trabajo y consecuentemente su país, sino también para su familia… y también consecuentemente para el país. El ejercicio intenso elimina hasta los dolores de cabeza más intensos, corrige posturas, oxigena el organismo y el cerebro, activa los músculos y el metabolismo, reduce los efectos nocivos del tabaco… y encima previene el alzheimer y las enfermedades psicosomáticas (si no todas).

Pero lo peor de estas prácticas hinduistas no es en el plano estrictamente individual en casos de personas mal informadas, indefensas, pobres incautos, sino en el plano global. Los misioneros sin alzacuellos del destructivo hinduismo y derivados como el budismo, el zen y las artes marciales no deportivas, ellos mismos víctimas movidas por su desorientación esencial, su insatisfacción producto de la negación de los principios de la civilización, les impulsa a suscitar en los ignorantes más novatos ridículas actitudes de adoración, de veneración, de sumisión. Cualquier atolondrado con dotes comerciales sentado en posición de loto (porque no tenían ni para sillas, ni ganas de hacerlas, todo un síntoma) se convertirá en nuevo guru gugú. Puro sadomasoquismo.

Aikido: el camino de la armonía con el espíritu. Fijo.

¿Creen que exagero? Pues relájense viendo este imprescindible –para mantener la cordura– documental. Y luego me cuentan.

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  1. Publio Cornelio
    29/10/2016 en 12:46

    Suele decirse que en el termino medio está la virtud y este video es bastante sesgado hacia el cristianismo mas estricto. Donde está la verdad? En el sentido común que suele escasear cuando la vida te golpea o no te va bien, simplificando y como los niños pequeños buscas a los padres que te consuelen y te solucionen el problema. Tanto da una religión que otra o acaso la iglesia de Roma es muy diferente de los gurís que se enriquecen? Acaso tiene razón de ser un estado Vaticano con todas esas riquezas para sustentar la fe de los catolicos en el mundo? Al final unos y otros se aprovechan de la necesidad humana de un poder, de Dios, que trate de explicar, de consolar cuando lo que te ocurre escapa a tu comprensión (suele pasar en los momentos de las grandes pérdidas). Pretender que el mindfulness o el reiki o el yoga pretenden manipular a las personas es lo mismo que la iglesia católica pretende y la única diferencia, quizá, estribe en que el que escribe esto vive en occidente mientras que el que escucha a un misionero catolico en India vive allí. Al fin y a la postre o por tanto (que dicen nuestros políticos) se trata de arrimar el ascua a tu sardina, de hacer ver a los demás que tus creencias son las buenas. Porque claro está la religión cristiana surgió en Galilea donde Jesús vino a nacer y por supuesto ninguna influencia pudo venir de las religiones o creencias anteriores, verdad?
    Los malvados gurus hindues o los profetas del islam o los judios no dicen verdad. La razón es la mía y los demás que me sigan a mi que soy mas listo que nadie…Hombre, por Dios! seamos serios. Detrás de casi todo este montaje religioso esta el miedo. Y me parece bien. Siempre que seguir una creencia o religión cualquiera no te lleve a hacer daño a los demás, o hacértelo a ti mismo y mucho menos a enriquecer a los lideres espirituales de un bando u otro.

    Puro sentido común, vaya!

    Buen camino..

    • 29/10/2016 en 21:39

      Suelen decirse muchas cosas. A lo largo de la historia humana se ha dicho que los negros no tenían alma, o que los judíos eran animales, o que las mujeres eran inferiores… Algunas de ellas, al menos a mi juicio, no eran válidas, ergo si no podemos decir que es verdad que todos somos iguales a los ojos de Dios, al menos podemos decir qué cosas no son verdad, de modo irrefutable. ¿Es usted de los que dudan de la certeza de los actos realizados? Dicho de otro modo, ¿es verdad lo que usted dice? Las leyendas urbanas como la supuesta riqueza vaticana, ¿es un ejemplo de esas “muchas cosas” que “suelen decirse”?. Y aunque la poseyera, es suya; y esta es una de las características claves de la civilización: el respeto a la propiedad privada. “Dad a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César”. ¿Le suena?

      Las personas que niegan la verdad acostumbran a ser de los que más visceralmente -irracionalmente- defienden la propia, y su caso no es -lamentablemente- una excepción.

      La diferencia entre unas religiones y otra es que sólo una ha generado -mediante los actos, fruto del pensamiento moral- la civilización, mientras que las demás, o se han encerrado en sí mismas y han ido a remolque de la generadora de la civilización (no sé si con intención oculta), o han convertido -los hechos- a las regiones terrestres en las que mayoritariamente se profesan, en páramos de miseria, insalubridad, ausencia de libertad, de justicia, vuelta a la animal ley del más fuerte… y amenaza al mundo civilizado. Paradojas, ¿verdad? Pues eso ocurre -lamentablemente otra vez- gracias a personas como usted, que muerden la mano que les alimenta. Ya que habla de política, le diré que es justo lo que defienden los filoterroristas, independentistas y antisistema: usar las instituciones para destruirlas e intentar imponer su delirante visión.

      El miedo es la principal estrategia de supervivencia humana, y por consiguiente algo, más que necesario, imprescindible. La diferencia es que aquello que elimina el miedo a la irremediable muerte, ha generado, en unos casos la vuelta a la animalidad, o el mantenimiento en ella, y en otra, la prosperidad, la civilización.

      Esta es otra de las “cosas que se suelen decir”, sin embargo la virtud no está en el término medio, sino en el extremo opuesto al vicio. Justo en el opuesto. Y uno es tanto más virtuoso cuanto más cerca de la virtud y más alejado del vicio se encuentra. La virtud es extrema, es un extremo en una línea llena de grises que va de la pureza absoluta a la negra depravación más reptiliana.

      Manipular no es un concepto cualitativo, sino descriptivo de una acción (que es lo que posee el matiz cualitativo), un verbo transitivo. Lo que le confiere ese carácter positivo o negativo es la intención, la decisión, el acto, y el objetivo (el Doble Efecto, por si desea usted ilustrarse). Por lo tanto, la manipulación no es algo malo en sí, aunque a veces ahorremos palabas omitiendo adjetivos como “destructiva”, “sectaria”, “injusta”, “ilegítima”… La manipulación negativa es la que lleva a las personas a creer en una cosmovisión recesiva. La manipulación positiva es la que lleva las personas a creer en una cosmovisión adaptativa. Usted es libre de elegir con cuál se queda; ahora, le advierto que si pretende ir en contra de la adaptativa, va usted a vivir una vida nada envidiable, plagada de infinitas frustraciones y desdichas. Pero tranquilo, nadie es ateo en una trinchera, así que lo más probable es que usted -Dios lo quiera- reconsidere sus ideas, como tantos otros hemos hecho antes que usted, en cualquier recodo de su “camino”.

      La tarta del cristianismo está hecha, efectivamente, de numerosos ingredientes anteriores -no podría ser de otra forma- crecientemente civilizados, desde la mencionada ley del más fuerte pasando por la del Talión. Esa es precisamente una prueba de que la cosmovisión cristiana, influida como lo fueron los filósofos griegos, por el hinduismo, ha sido capaz de filtrar racionalmente sus contenidos, asmilando lo poco bueno que tenía, y construir, como antes le recordaba, la civilización. Jesucristo puso la guinda a la tarta que se estaba cocinando, dándola por concluida. Y eso sólo desde el punto de vista humano.

      Es usted muy libre de irse a vivir a Corea del Norte, a Arabia Saudí, o a la India; aunque si prefiere seguir viviendo en el mundo civilizado, debería preguntarse si está usted contribuyendo a que las sucesivas generaciones de su cómodo mundo sigan viviendo en un mundo crecientemente más cómodo como el que usted inconsciente e irresponsablemente disfruta, o torpedeando sus esperanzas de lograrlo a causa de su errado juicio acerca de la verdad.

      Que Dios le ilumine.

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