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La Mente Humana y la Inteligencia Artificial (1) La SubConsciencia

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Comprender qué es la mente parece difícil, pero no lo es. Para lograrlo conviene asumir que no es algo sólido o consistente como el cerebro o las neuronas, sino un ente abstracto, inmaterial. En pocas palabras, la mente humana es una propiedad emergente continua de la interacción constante entre el contexto y el cerebro.

Puede parecer que esta definición es una huida hacia adelante, porque en lugar de explicar el concepto se recurre a añadir una complejidad nueva, por lo que conviene recurrir a la comparación: existen innumerables ejemplos de propiedades emergentes, como la fauna y la flora, que son propiedades emergentes de la interacción entre el cielo y la tierra; o la enfermedad, concretamente la gripe, que es propiedad emergente de la interacción entre virus y animales. El propio universo material es propiedad emergente de la caótica interacción entre las infinitas partículas sometidas a ciertas leyes, instante a instante, y más aún, todo el universo es propiedad emergente de lo que había en el instante primero del Big Bang.

Pero tampoco es imprescindible ir tan lejos, porque también la visión, la audición, el tacto y el olfato son propiedades emergentes de partes del cuerpo, el cerebro y el ambiente, y no es muy frecuente que la gente se interrogue acerca de su sustancia. ¿Cómo definiríamos la visión o el olfato? Pues igualmente como propiedades emergentes de la interacción de la biología con el medio, aunque parciales, mientras que la mente es la categoría superior que los engloba a todos los sentidos y el resto de procesos de comunicación y control.

Hay que asumir que en este tipo de definiciones no se puede llegar más allá de lo esquemático o las imágenes mentales de procesos similares, porque llegar al detalle profundo exigiría describir todos los procesos de las partes constitutivas más pequeñas del encéfalo, o al menos las categorías que agrupan fenómenos similares, pretensión semejante a describir el planeta Tierra mencionando todos y cada uno de sus componentes. Y no es que no se pueda comprender lo que es la Tierra, tampoco es que no se pueda explicar todo el software que posibilita que usted lea esto en una pantalla, tampoco es que sea imposible comprender la Verdad con mayúsculas, simplemente es que explicarlo en su totalidad es una tarea demasiado grande (para eso están las enciclopedias y demás), razón por lo que centrarse –resultaría obligatorio hacerlo– en alguno de sus componentes mostraría una descripción incompleta, reduccionista, lo que nos llevaría inevitablemente al mismo punto: no poder comprender qué son estas cosas tan grandes. Y con la mente ocurre otro tanto.

A esto hay que añadir que, como en casi todo, la interacción de la que emerge la mente también puede darse en sentido inverso, entre el Sistema Nervioso y el resto del organismo del que forma parte, como ocurre en el caso de la interocepción que informa al Sistema Nervioso del estado de los Órganos, Vísceras y demás, y la propiocepción que informa del Aparato Locomotor. En este caso, el contexto no sería algo externo, sino el propio organismo, hacia adentro.

Pues bien, una vez comprendido globalmente qué es la mente, es interesante comprender grosso modo, de forma sencilla y útil, los mecanismos de los que emerge, para lo que en esta nueva serie de artículos expondremos los diferentes procesos que se establecen entre Sistema Nervioso y ambiente, comenzando por los más básicos, que pueden encontrarse en el resto de seres vivos, y que pueden emularse –limitadamente– con sistemas de Inteligencia Artificial, para continuar en futuros artículos con los procesos más complejos exclusivos de los seres humanos, y después más allá: los procesos exclusivos de los humanos más evolucionados.

Empecemos hoy, pues, con lo más básico, no sin antes advertir que se trata de una descripción global de procesos funcionales básicos, y sin pretensión de establecer correlatos neuroanatómicos:

 

 

Mente Sin Consciencia y Sin Inteligencia

 

Como se puede apreciar en el esquema, en la parte izquierda (azul claro) se sitúa el contexto o circunstancia con la que interacciona el ser vivo, y en la parte derecha (gris claro) vemos el esquema simplificado de las áreas funcionales del encéfalo y los procesos encefálicos que ese contexto concreto activa.

 

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La entrada o input es cualquier cambio en el contexto inmediato en el que se desenvuelve el ser vivo. En cuanto los órganos de los sentidos perciben la información, la transmiten al encéfalo, donde se desencadenan dos procesos diferentes:

 

A – La información llega vía 1 a las áreas A (Equipo responsable de almacenar y gestionar Subconscientemente la Información, EIS) donde esa información concreta se procesa mediante los hipercomplejos (caóticos) mecanismos estadísticos de pensamiento subconsciente que permiten, por aproximación a situaciones almacenadas, elegir la opción más apropiada, según la particularidad del sujeto y su experiencia. (Recordemos que pensar significa pesar información, como los pesos con los que trabajan los algoritmos de la AI)

Existe dentro del EIS un equipo subsidiario especializado en construir verbalmente las frases, que como veremos en el siguiente capítulo, tienen como objeto comunicar con el puente de mando: la consciencia.

En el caso de los llamados Sistemas de Inteligencia Artificial que existen hoy en día, el ejemplo que creo más clarificador de este paso sería el de los bots de juegos (pacman, tenis antiguo, ajedrez, damas, go…), que son capaces de percibir un input, pensar esa información, y dar salida a la respuesta adecuada en forma de información. A veces hasta ganan a los expertos humanos, pero no siempre, porque padecen las mismas limitaciones de gestión de la información que nosotros: volumen de datos y velocidad de procesamiento; pero no podemos exigirles infalibilidad a este nivel, porque siendo nosotros infinitamente más complejos, también fallamos.

 

Para construir un EIS artificial es necesario replicar las categorías de la información que maneja el cerebro humano, que no se limita a correlacionar una serie de datos de primer nivel tipo sistema inteligente de reconocimiento de imágenes (ejemplo tonto: el input oreja puntiaguda está relacionado 2 veces con el dato dos ojos y 1 vez con el dato una nariz, luego la respuesta correcta debe ser gato). Si se sigue este modelo, es imposible emular el EIS humano, se implementen las capas de primer nivel que se implementen en el perceptrón.

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Para lograrlo, además de lo anterior, el EIS sintético debe poder establecer relaciones causales entre diversos niveles posibles de input con los diversos niveles categoriales mentales, capas transversales como en el ejemplo del gato, y niveles verticales hasta el más profundo. Es fácil.

 

 

B – En caso de que la información de entrada solicite una actuación motriz, el EIS enviará la orden a EPS para que movilice a la maquinaria motriz del cuerpo. El EPS no tiene comunicación directa con el input, sino a través del EIS.

El EPS es otro equipo de expertos indiales (glía), que se ocupa de los procedimientos subconscientes de ejecución de las diferentes tareas motrices que puede desempeñar el ser, desde el caso de los reflejos y el resto de acciones producto de las pulsiones más primitivas, hasta el caso de las habilidades complejas no innatas sino entrenadas. Y además de las acciones del Aparato Locomotor, se ocupa del Aparato Fonador para poner en marcha coordinadamente los mecanismos motores del habla.

 

Vía 2 – En este paso, el EIS, una vez pesados los datos y elaborada la información de salida –orden de ejecución– coherente con el pesaje subconsciente, suscita también subconscientemente la activación de las partes apropiadas del EPS relacionadas con los mecanismos motores.

– En el caso de que el input que ha recibido el EIS sea simple y nuevo, o conocido y complejo pero ya entrenado, puede no requerir un gran pensamiento preparatorio, por lo que sus distribuidores la enviarían rápidamente vía 2 a EPS.

Este proceso EPS siempre está, en mayor o menor medida, vinculado con EIS, con la variabilidad lógica inter-especies, e inter-individuos dentro de una misma especie, dependiendo de la circunstancia, y tiene como objetivo la eficiencia, porque pensar procesos como el de conducir un vehículo, cuando ya lo tenemos automatizado, es una pérdida de tiempo y eficacia: imagine a Fernando Alonso o Carlos Sainz obligados a ser conscientes de cada grado de giro del volante o milímetro de desplazamiento de los pedales del acelerador y del freno. Sería antieconómico, y el cerebro tiende a economizar energía y procesos.

Existe un ejemplo muy ilustrativo en el caso de la Inteligencia Artificial para comprender lo que es un procedimiento de ejecución de una tarea: cuando fue necesario implementar un brazo (pulsador) mecánico a Watson de IBM para pulsar el botón en el momento en que hubiera encontrado la respuesta a la pregunta en el concurso Jeopardy! de forma que no dispusiera de esa ventaja temporal con respecto a los concursantes humanos. En este caso, además de pensar la información recibida contra la que su Big Data almacenaba, se incluyó un simple actuador para pulsar el botón.

Existe un caso particular, el de los sueños, que se desarrollan autónomamente en este EIS salvo momentos puntuales en los que conecta con el EPS produciendo movimientos. En este caso no hay una entrada de información desde el exterior, sino desde el interior del encéfalo (o sea, el encéfalo consigo mismo) y/o el resto del organismo.

En el caso de fases del sueño en las que no se producen movimientos pero sí sueños, lo que ocurre es una simple conversación, interacción, entre indis de las diversas poblaciones indiales, según hayan sido activadas por acontecimientos vividos, significativos pero no necesariamente recientes, o inducidos por las posturas corporales en la cama, temperaturas, etc., o sensaciones interoceptivas y propioceptivas, en función de sus respectivos pesos. (En otra ocasión nos extenderemos sobre el sueño)

 

 

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sobre la 3ª y 4ª luces ámbar puede verse el “brazo robótico” de Watson

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Vía 3a – En el último paso de este esquema, la Salida, se produce la ejecución de la conducta coherente entrenada específicamente, o aproximada estadísticamente, sea eficiente o no.

 

Vía 3b – Este paso adicional se activa las veces que sean necesarias, creando un bucle, si la complejidad y extensión de la tarea, o el ensayo-error, requieren nuevas consultas al EIS.

 

Los bots (sin capacidad motriz) y robots actuales se quedan en este nivel de respuesta a los input, que por el contrario es superado sin dificultad por el adulto medio, y no hay visos de que estos sintéticos sean capaces de lograr salir de él. O mejor dicho: no hay visos de que los humanos que trabajan con la Inteligencia Artificial sean capaces de lograr que sus inventos salgan del bucle, más allá de ser eficientes en juegos, reconocimiento de imágenes y… en saber cuál es su equipo de fútbol favorito o su tendencia política.

Además, los sistemas sintéticos simples mencionados carecen tanto de la consciencia de sí mismos como del entorno –aunque veremos excepciones en el siguiente artículo– y por supuesto, de inteligencia, aunque también es posible dotarlos de ella. O de ininteligencia (unintelligence), claro.

Estos ingenios sólo responden automáticamente a lo que se les ha entrenado, aunque los más avanzados poseen cierta capacidad de adaptación –aprendizaje sin patrones exactos previos– (caso de los simples juegos virtuales de comecocos, tenis, los analizadores de imágenes, etc.), lo que les permite aprender muy limitadamente tras ser entrenados.

 

Continúa en el siguiente artículo.

 

Relacionados:

– La Mente Humana y la Inteligencia Artificial (2)
– La Mente Humana y la Inteligencia Artificial (3)
Qué es la consciencia y la conciencia (I)
Qué es la consciencia y la conciencia (II)
El pensamiento subconsciente

 

 

 

s.e.u.o.

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  1. 26/04/2017 en 10:27

    Me ha gustado mucho toda la información que das en el artículo, aunque necesitaré tiempo y relectura para comprenderlo correctamente. Un Saludo.

    • 26/04/2017 en 14:15

      Me alegra que te haya gustado. Poco a poco, es un intento de comprimir mucha información en pocas palabras. Espero que te sea útil.

  1. 04/05/2017 en 23:56
  2. 23/05/2017 en 00:39
  3. 24/05/2017 en 00:35
  4. 24/05/2017 en 00:51

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