Inicio > Cómo funciona la mente, inteligencia artificial, Neurociencia, Psicología, Tecnología > La Mente Humana y la Inteligencia Artificial (2) La Consciencia

La Mente Humana y la Inteligencia Artificial (2) La Consciencia

Imagen relacionada

Evolución cefálica que posibilita (pero no obliga) el surgimiento de la consciencia y la inteligencia

 

En este capítulo veremos las características de la consciencia humana con el fin de desarrollar una consciencia sintética. Aclaro otra vez que –a no ser que se especifique lo contrario– lo que viene a continuación es una descripción funcional sin correlatos neuroanatómicos.

 

 

Mente con consciencia sin inteligencia

 

Además de meros mecanismos de acción-reacción, el ser humano y otros animales, y la Inteligencia Artificial emuladora de la humana que se pretende desarrollar, requieren en algunos momentos concretos la participación de un nivel superior que ejerza de mediador entre entrada/input y salida/output/conducta que sigue el esquema animal input –> procesos subconscientes –> output, generando un proceso más lento que el anterior que podemos resumir en el esquema siguiente, en el que puede comprobarse cómo la consciencia supervisa las tareas de los procesadores subconscientes.

 

image

Ingeniería de procesos mentales para dummies y no-dummies

 

Así, esta moderna estructura funcional que llamamos consciencia (conocimiento compartido entre partes del encéfalo; grosso modo lóbulos frontales y parietales con el resto del encéfalo) sirve de torre de control o director de orquesta, capitán de la nave, CEO de esa megacompañía llamada encéfalo. Las funciones de la consciencia, como las del director de cualquier empresa, institución o nave, son supervisar, organizar y dirigir a los equipos de indis (glía) A, B, que generan cada pensamiento y acción concretos.

He coloreado a propósito las vías en las que interviene la consciencia (4a y 4b)  en azul, incluyendo la salida 3a aunque en realidad la salida no se ejecute siempre conscientemente (porque la consciencia puede supervisar de nuevo la operación, o dejar que se ocupe el EPS, como en modo piloto automático), para dar idea de intervención, gestión, de producto de la interacción con un nuevo elemento.

Y hablando de pilotos automáticos, los vehículos autónomos como el Tesla son un buen ejemplo de funcionamiento de la consciencia-subconsciencia: el coche puede circular autónomamente mediante su sistema de navegación (en el binomio coche-persona sería la subconsciencia), sin intervención de la persona, que actuaría en el binomio como consciencia, excepto si aprovecha el trayecto para echarse una siesta o ver una película, claro está. En este caso, el sistema autopilot puede solicitar la intervención humana (si da tiempo) cuando no tiene una respuesta suficientemente definida acerca de alguna circunstancia vial concreta.

Una aclaración por si el ejemplo del Tesla induce a error: la relación humano-vehículo no es igual a la relación que se establece entre la consciencia y la subconsciencia humanas, porque en el caso del vehículo existe un capitán-piloto de carne y hueso distinto del vehículo y que sí ve la realidad de la ruta, capaz de intervenir cuando lo considera apropiado, haciéndose cargo de la situación.

 

 

Cómo actúa la consciencia

 

Como cualquier CEO, la consciencia no ve directamente la hipercompleja (caótica) realidad de la que se ocupa el resto de áreas funcionales del cerebro, porque es demasiado grande, sino que la ve a través de:

– Los informes multimodales que le llegan vía 2a del área EIS (Equipo responsable de la gestión Subconsciente de la Información) que se ocupa de almacenar y operar con las imágenes, sonidos, olores, sabores e interocepción, generando pensamientos que la consciencia puede observar (recordemos que pensar es pesar información, como se hace en Inteligencia Artificial, para elaborar ideas coherentes).

– Los que le llegan por la vía 3b del área EPS (Equipo responsable de la gestión Subconsciente de los Procesos) que se ocupa de mover la maquinaria musculoesquelética humana.

Y dado que el director no ve la realidad pormenorizada sino el panorama global que le cuentan, no debe intervenir más que cuando es requerido por sus equipos directivos o el resto de partes interesadas (stakeholders): el resto de cerebros (prójimos) y eventos con los que se relaciona, de los que recibe información (2a, 3b), y a los que la emite (4a, 4b). 

 

 

Imagen relacionada

Esta imagen del capitán puede inducir a error, porque él ve realmente la realidad, mientras que la consciencia no.

 

 

Resultado de imagen de puente de mando submarino

Esta es más acertada: en un submarino sumergido, el capitán, como la consciencia, no ve la realidad.

 

La percepción multimodal de la realidad puede llegar a la consciencia por ambas vías (2a, 3b), de forma variable en foco, tiempo e intensidad de atención, sucediéndose o yuxtaponiéndose una a otra.

Nadie puede estar 100% consciente constantemente, ni siquiera el mejor capitán, porque su tarea requiere múltiples focos de atención variable. Del mismo modo, la consciencia salta de uno a otro foco con intervalos entremezclados de procesamiento subconsciente, y sólo se puede desconectar al 100% durante el sueño, hipnosis, shocks, o anestesia. Esto que puede parecer una limitación, es realmente una bendición, porque si la consciencia no fuera variable, no habría forma de detenerla, y además de conducirnos rápidamente a la muerte por agotamiento, todo pensamiento y todo acto se volverían mucho más lentos o interminables (Caso del Trastorno Obsesivo-Compulsivo).

Existen estados casi místicos, llamados de flujo, flow, o estar en la zona, que tienen lugar cuando los procesos subconscientes están bien entrenados y se ponen en funcionamiento en circunstancias favorables, momentos en los que no existen miedos que consuman parte de la capacidad de procesamiento y soliciten la participación evaluadora y correctora de la consciencia, restando eficiencia al desempeño. En algunos casos, como en el síndrome del enamoramiento, experiencia mediada por secreciones betaendorfínicas euforizantes, el estado de flujo puede ser muy duradero, pero normalmente no lo es. Y puede ser interrumpido por una experiencia fuerte en sentido contrario.

 

 

Cuándo actúa la consciencia

 

Esto es muy importante para entender cómo funciona la mente: Toda información recibida (inputs) por la vía 1 sesga al EIS y el EPS. Toda. Absolutamente toda, insisto; es la principal vulnerabilidad humana a la manipulación (repite una mentira mil veces y acabará convirtiéndose en verdad). Así funcionan las cosas. Pero esta vulnerabilidad también es una bendición, porque en caso de que no fuera así, viviríamos en un mundo en el que, como muchas veces criticamos, cada uno espera en silencio, haciendo como que escucha al otro, a la espera de su turno para hablar de su libro, situación que ilustra el refrán: –¿Dónde vas? –Manzanas traigo.

De modo que los indis que trabajan en esos departamentos dependen de la información que se les suministre, no se necesita que sean muy listos, sino muy obedientes y eficientes, por lo que no juzgan, sólo hacen lo que saben hacer e intentan adquirir habilidades que no poseen. Operan mediante económicos mecanismos de input –> output (1 –> A –> B –> 3a), como vimos en el capítulo anterior. Si cuando el cerebro del que forman parte se desplaza en coche reciben el input de semáforo en rojo no responden disponiéndose a limpiar el polvo del salpicadero, eligiendo la película que ver esta noche o haciendo la lista de la compra, sino conforme han sido entrenados: frenando y parando el coche. Están entrenados para dar respuesta a los input que llegan a la empresa desde el mercado (entorno) donde realiza sus transacciones. Sí, el cerebro también opera con reglas económico-matemáticas.

Pero esta inevitable tendencia del cerebro a activar los indis relacionados con los input que recibe también genera problemas. Como ellos no dirigen la nave, en ausencia de su capitán, que puede estar descansando u ocupado en otros quehaceres, podrían ser fácilmente engañados por la información que reciben, y transmitirla al capitán. Ya lo advertía el genial Baltasar Gracián en el Siglo XVII:

 

No ser de primera impresión.

Se esposan algunos con la primera información, de suerte que las demás son concubinas, y como se adelanta siempre la mentira, no queda lugar después para la verdad.

Ni la voluntad con el primer objeto, ni el entendimiento con la primera proposición se han de llenar, que es cortedad de fondo.

Tienen algunos la capacidad de vasija nueva, que el primer olor la ocupa, tanto del mal licor como del bueno.

Cuando esta cortedad llega a conocida, es perniciosa, porque da pie a la maliciosa industria. Los malintencionados se ocupan de teñir de su color la credulidad.

Quede siempre lugar a la revista: guarde Alexandro la otra oreja para la otra parte. Quede lugar para la segunda y tercera información.

Arguye incapacidad el impresionarse, y está cerca del apasionarse.

 

Hay más excepciones que escapan al control consciente: cuando el tumulto indial, como una revuelta popular o un motín abordo, es tan grande que pasa por encima del CEO. Emociones, instintos, y demás compulsiones primarias excitadas por las necesidades biológicas, o por el listillo de turno a cambio de sumisión.

 

Imagen relacionada

No me cabía la lista de listillos

 

Teniendo en cuenta estos grandes riesgos inherentes al funcionamiento del cerebro, se debe entrenar la consciencia para que ejerza un control eficiente. El problema es que la única forma de entrenarla exige pasar por el EIS y el EPS, ergo si son entrenados erróneamente, la consecuencia será una consciencia que interpreta erróneamente la realidad, permitiendo que se desplieguen pensamientos, palabras y acciones recesivos… creyendo que son adaptativos. Un idiota consciente sigue siendo un idiota.

Y si la única forma de lograr que la consciencia humana desarrolle una función adaptativa de supervisión y control es entrenándola adaptativamente, la única forma lógica de lograr que una consciencia artificial sea adaptativa es entrenarla en habilidades adaptativas. En el siguiente capítulo lo analizaremos con más detalle.

 

 

Cómo construir una consciencia artificial (eficiente)

 

No es nada difícil. Dependerá del tipo de consciencia artificial que se requiera, pero la prueba de su sencillez es que estamos rodeados constantemente de pequeñas consciencias artificiales que observan permanentemente nuestras conductas, desde el corrector ortográfico del procesador de texto, el que nos previene de borrados accidentales de archivos, pasando por los testigos del cuadro de instrumentos del coche que nos avisan de que se nos ha olvidado repostar combustible o hacer la revisión periódica, los impertinentes sistemas de Fitness o eHealth con que algunos smartphones nos asedian recordándonos que no hemos caminado lo suficiente (aunque nos hayamos dejado dos litros de sudor practicando otras actividades en el gimnasio), hasta el frigorífico que nos avisa de que nos hemos dejado la puerta abierta. Son procesos jerárquicamente superiores, de supervisión y control, que observan procesos de nivel inferior.

Entre los dos tipos posibles es más fácil construir una arquitectura cognitiva sintética para un bot conversacional, porque no precisa de un EPS complejo como los robots, sólo procedimientos para comunicarse. Otra cosa es el contenido y las reglas de cada componente: esta es la parte curiosamente insalvable hasta ahora. Debe ser que como cada vez se suman más expertos al desarrollo de la Inteligencia Artificial, no hay forma de ponerles de acuerdo.

 

Resultado de imagen de psicoanálisis divan

Ahora no hay divanes, sino escáneres de neuroimagen

 

En esencia, se trata de interponer una capa con sus propias reglas entre los diferentes perceptrones y la salida-acción. Esto ya lo ha hecho Watson en Jeopardy!, estableciendo reglas para asegurarse de que sus respuestas se ajustan a ciertos parámetros obvios si se ha seguido el concurso, aunque como son multitud y desconocen la mayoría de ellas, no pueden establecerlas todas desde el principio, así que tienen que ir descubriéndolas a medida que van surgiendo los errores de la máquina (ensayo-error-ajuste-ensayo…) como confundir sexos, leer Felipe II como felipe “i” “i”, o no comprender que cuando nos referimos a los años 40 no queremos decir los 40 de cualquier siglo, sino concretamente del Siglo XX (que Watson leía “Siglo equis equis” antes de haber aprendido los números romanos).

El ejemplo del corrector ortográfico de los procesadores de texto es muy bueno, pero tiene sus limitaciones. El corrector dirá si un texto tiene faltas de ortografía o de sintaxis, pero no si estamos pensando bien o mal. También un idiota sin faltas de ortografía sigue siendo un idiota.

Si lo que buscamos es una consciencia artificial para desarrollar un coachbot que ayude a las personas a mejorar sus mentes (con todo lo que ello implica), podría usarse el mismo procedimiento de Watson si hubiera alguna persona supervisando y corrigiendo todos los errores cognitivos que comete el usuario a medida que interacciona con la máquina, acierta y yerra, algo claramente inviable. Y además, si se intentara de este modo, existirían serias discrepancias entre observadores-supervisores, precisamente a causa del desconocimiento de las reglas por parte de los nuevos neuroanalistas, además de los lógicos: sesgos personales, formación, experiencia, fatiga…

Pero con el mismo procedimiento de Watson y unas reglas desarrolladas con la lógica de la ingeniería de procesos mentales que hemos visto hasta ahora en esta serie de artículos, y la de la lingüística cognitiva, lograrlo es mucho más fácil de lo que se pueda imaginar.

 

Continúa en el siguiente artículo.

 

s.e.u.o.

 

Relacionados:

 

– La Mente Humana y la Inteligencia Artificial (1)

– La Mente Humana y la Inteligencia Artificial (3) 

Qué es la consciencia y la conciencia (I) 

Qué es la consciencia y la conciencia (II) 

El pensamiento subconsciente

 

.

Anuncios
  1. 05/05/2017 en 11:14

    Interesante y muy bien explicado. Un saludo.

    • 05/05/2017 en 11:19

      Gracias! Aún le faltan unos retoques. Supongo que esta noche subiré la versión definitiva. Si ves algo que no te encaja o que no está claro, te agradeceré que me lo hagas saber para corregirlo. 🙂

  1. 23/05/2017 en 00:39
  2. 24/05/2017 en 00:16
  3. 24/05/2017 en 00:35
  4. 24/05/2017 en 00:51

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: